El fútbol es el gremio más afectado por las tragedias aéreas. En los últimos 70 años se pueden enumerar varios episodios. Todos con numerosas pérdidas humanas. El que afectó ayer al Chapecoense es el que más víctimas ha dejado.

Los 71 fallecidos (confirmados hasta anoche) por el accidente en las inmediaciones del cerro El Gordo sólo son superados por un siniestro similar que afectó al plantel del equipo boliviano The Strongest, el 26 de septiembre de 1969, en la localidad paceña de Viloco. Ahí, 74 personas perdieron la vida, entre deportistas, pasajeros y tripulantes del Douglas DC-6B, que realizaba el recorrido entre Santa Cruz de la Sierra y La Paz.

Ocho años antes, Chile también se vio enfrentado a un drama similar: el 3 de abril de 1961, un avión DC 3 Nº 210, que transportaba a una parte del plantel de Green Cross, impactó con los cerros de Longaví. Murieron 24 personas y no hubo sobrevivientes. Sólo algunos cuerpos fueron recuperados y otros yacen en la montaña, donde el año pasado llegó una expedición que encontró nuevos restos.

En las décadas pasadas, Europa también se había teñido de luto. El 4 de mayo de 1949, una aeronave Fiat G.212 de Avio Linee Italiane, procedente de Lisboa, se estrelló contra el muro de contención de la Basílica de Superga, en la colina de Turín. A bordo iban 31 personas, 18 de ellas eran jugadores del Torino, que en esos años eran la base de la selección italiana. Nadie sobrevivió.

Casi nueve años después, el 6 de febrero de 1958, un Airspeed Ambassador chárter se estrelló en Múnich. De los 44 pasajeros, fallecieron 23, entre ellos ocho jugadores del Manchester United y tres miembros del cuerpo técnico. Uno de los sobrevivientes, Bobby Charlton, se transformaría más tarde en una leyenda del fútbol.

Sudamérica volvería a sufrir en 1987. El 8 de diciembre de ese año, un avión Fokker F-27, de la Marina de Guerra del Perú, cayó al Pacífico, dejando 43 fallecidos, entre ellos todo el plantel de Alianza Lima. Curiosamente, sólo sobrevivió el piloto. En solidaridad, Colo Colo envío a préstamo a cuatro jugadores: José Letelier, Parco Quiroz, Francisco Huerta y René Pinto, y un mes después jugó un amistoso.

El 27 de abril de 1993, un DHC-5D Buffalo se estrelló en aguas del Atlántico, cerca de Gabón. Los 30 pasajeros fallecieron, incluidos 25 miembros del plantel de la selección de Zambia.

Hasta ayer, la tragedia africana era el antecedente más cercano.