Norma Hilda Rivas es española, tiene 23 años y, según reveló ayer el diario madrileño El Mundo, es la hija del fallecido fundador de los  Legionarios de Cristo, el sacerdote mexicano Marcial Maciel.

De acuerdo con lo informado en febrero  por parte de un influyente sacerdote del movimiento, fue el propio Maciel quien habría señalado, antes de morir, en enero de 2008 que tenía una hija, cuyo nombre se desconocía hasta ahora. Desde 2006, Maciel llevaba "una vida reservada de oración y penitencia" por orden del Vaticano, tras una serie de denuncias en su contra por supuestos abusos sexuales contra seminaristas.

"Yo nunca habría elegido este camino para mi vida... Cuando conocí a ese hombre (Marcial Maciel), yo era una menor... Ni mi hija ni yo supimos quién era realmente hasta el final", señaló al diario El Mundo Norma Hilda Baños, la madre de Rivas, quien por primera vez se refirió públicamente al tema. Cuando nació Rivas, Maciel tenía 65 años, mientras que Baños tenía 26.

Desde su residencia en Madrid, donde vive desde hace algunos años con su hija, relató a El Mundo que Rivas "lo está pasando fatal... menos mal que he abierto yo la puerta", comentó, aludiendo al deseo de la joven de proteger su identidad. "Todo esto ha sido dolorosísimo, no te puedes imaginar", señaló la mujer. Según El Mundo, la joven, a la que se puso el apellido de otro hombre, podría convertirse en la heredera natural de un millonario patrimonio. El mismo periódico madrileño había revelado hace algunos meses que la joven se encontraba viviendo en las afueras de la capital española.

INVESTIGACION
Producto de las acusaciones de abusos contra Maciel, en abril último, el Papa Benedicto XVI dispuso una investigación al movimiento. Así, desde el 15 de julio, un equipo de obispos se encuentra realizando una visita apostólica a la orden.

"He agradecido cordialmente al Santo Padre esta ulterior ayuda que nos ofrece para afrontar las actuales vicisitudes relacionadas con los hechos graves en la vida de nuestro padre fundador que ya fueron objeto de las investigaciones de la Congregación de la Doctrina de la Fe concluidas en mayo de 2006, y los que han salido a la luz más recientemente. Estamos profundamente apenados y pedimos sincero perdón a Dios y a quienes hayan sido lastimados por este motivo", dijo entonces el superior de los Legionarios, el sacerdote Alvaro Corcuera.