Definitivamente, la regularidad es un tema que Juan Antonio Pizzi no ha sabido resolver desde que asumió en el Valencia. En Liga, hubo un repunte y aún sueñan con alcanzar puestos de competencias europeas, pero dejó escapar puntos claves en las últimas fechas. Hoy disputó Europa League, pero tras superar con holgura al Ludogorets en la última ronda, volvió a mostrar ripios ante el Basilea, y cayó por 3-0.

El duelo estuvo marcado por la presencia de dos chilenos, seleccionados nacionales y ex azules en cancha. Habitualmente corriendo hacia el mismo arco, Marcelo Díaz y Eduardo Vargas cruzaron caminos, y ambos fueron titulares en sus respectivos clubes en la ida de cuartos de final del torneo.

Basilea hizo de local, e hizo sentir su condición. Desde el primer minuto tomó la iniciativa, y buscó los caminos para inquietar al portero Guaita. Ante una cerrada defensa, intentó con remates de distancia mediante distintos intérpretas. Díaz, conocido en España como el "Xavi chileno", probó a través de este expediente cuando corrían 18 minutos, pero el meta logró capturar en dos tiempos. 

Mejor aún fue el remate de Matías Delgado, que abrió la cuenta desde una posición similar en el minuto 34. El trasandino formado en Chacarita fue uno de los más activos de la primera etapa, y repitió cuatro minutos más tarde, anticipando un centro enviado desde la izquierda. Los suizos estaban arriba por dos cifras y lo merecían, pues Valencia no mostraba reacción.

Con la reanudación del juego en la segunda parte, comenzó el intento de arremetida del cuadro "Ché". Ahora sí, Vargas se encontró en el terreno de juego y comandó las principales ocasiones de descuento que tuvo su equipo, necesario para volver a meterese en la llave, pero no corrió con suerte. Tuvo al menos cuatro posibilidades de anotar, dos bajo en área chica (50' y 77'), un remate de distancia colocado al segundo palo (55'), y un cabezazo abajo apenas desviado (69'), pero el arco estaba cerrado.

El partido de Díaz también levantó en la segunda fracción. En lo suyo, se dedicó a recuperar balones y entregarlo siempre criterioso a uno de sus compañeros. Mostró oficio, y probó por qué es clave en el andamiaje, pues supo resolver con claridad para iniciar las contras por las que apostó el cuadro rojiazul. 

Faltó realmente muy poco para que los valencianos consiguieran el descuento, pero el gol que le quedaba al partido sería en el otro lado de la cancha. De contra, Stocker anotó en el primer minuto de descuento, y selló la goleada que bien podría significar la clasificación a semifinales. La vuelta se jugará en España el próximo 10 de abril, cuando Valencia tenga que probar que aún tiene algo que decir.