En una escena de la película "Alta Sociedad" que fue filmada en 1956, Grace Kelly aparece con un halter blanco y empuja un velero a una piscina, con su cabeza ladeada hacia un lado y los ojos brillantes.

Se trata de un momento que captura la aristocrática belleza de esta actriz ganadora de un Oscar que se convirtió en princesa, al casarse ese año con el príncipe Rainiero III de Mónaco, saliendo de Hollywood para convertirse en la princesa Grace de Mónaco.

Con su ondulado cabello rubio, toques de lápiz labial, rostro perfecto y recatada estatura, Kelly fue la musa de las casas de alta costura como Dior y Givenchy. Murió en 1982 a los 52 años, y 27 años después sigue inspirando a diseñadores contemporáneos con su elegante estilo.

"Ella siempre ha estado en mi mente, ya sea si hago vestidos de fiesta o trajes de novia. Belleza, pero siempre con un giro moderno", dijo el diseñador Reem Acra. "Estoy seguro, si yo estuviera en su época o ella en la mía, podría haberla vestido. Ella habría podido ser mi musa".

Es así como el pasado jueves Grace Kelly fue homenajeada en los premios Rodeo Drive Walk of Style, celebrados en Beverly Hills, junto con Cartier, el joyero francés. Se unieron a este evento Manolo Blahnik, Tom Ford, Donatella Versace y Giorgio Armani.

Al diseñador Reem Acra también se suma Tommy Hilfiger como uno de los modistos que consideran a Kelly como un icono de la moda, además de Oscar de la Renta, Carolina Herrera, Zac Posen, Michael Kors, Vera Wang y Ralph Lauren quienes han homenajeado a la fallecida princesa de Mónaco, confeccionando prendas inspiradas en los emblemáticos vestidos usados de esta actriz.