El empresariado venezolano anunció el martes  que impugnará la ley de precios justos, que marca ganancias máximas de 30%, por  considerarla inconstitucional, al tiempo que llamó al gobierno a liberar dólares, principalmente para facilitar la comercialización de alimentos.

"Vamos a presentar un recurso de nulidad ante el Tribunal Supremo de  Justicia contra la ley de precio justo", dijo en rueda de prensa Jorge Roig, presidente de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio  (Fedecamaras), que reúne gran parte del sector empresarial venezolano.

Esta ley, emitida por el presidente Nicolás Maduro como parte de los  poderes especiales que le aprobó la Asamblea Nacional en noviembre pasado para combatir una supuesta "guerra económica" del sector privado, entró en vigor el  pasado 24 de enero.

"Lejos de contribuir a mejorar la economía del país, hará que sea mucho más grave. El gobierno no termina de convencerse de que la causas del desastre  económico que tenemos es precisamente el modelo económico e insiste en profundizarlo", añadió Roig.

En Venezuela, la inflación cerró 2013 en 56,2%, la mayor de América Latina, y la escasez de productos se ubicó en 22,2% en diciembre. El crecimiento del PIB del año pasado se estima será menor de 3%, contra el 6% pronosticado inicialmente.

Roig detalló que el carácter "inconstitucional" de esta radica en el hecho  de que declara como materia de "utilidad pública" a toda la cadena nacional,  cuando la constitución estipula que "el sector privado conjuntamente con el  gubernamental son los que deben proponer un modelo económico".  

Por otro lado, Roig urgió al gobierno a liberar las divisas para el sector privado a fin de evitar un "colapso", principalmente en el sector de alimentos, productos básicos y salud.

En Venezuela rige desde 2003 un férreo control cambiario en el marco del  cual el dólar se vende en 6,30 bolívares para sectores esenciales y 11,30 para  los restantes, mientras que en el mercado paralelo supera en más de 10 veces la primera tasa.

El país caribeño, que cuenta con las mayores reservas petroleras en el  mundo, importa la mayor parte de los alimentos y productos que consume, los  cuales se han encarecido o han empezado a hacerse más escasos en los últimos  meses debido a las restricciones del gobierno a la venta de dólares a  empresarios, a los que acusa de estar ligados a la oposición.

El adeudo en la entrega de divisas al sector privado suma 13.400 millones  de dólares, siendo los sectores de alimentos, farmacéutico, químico y aviación  los más afectados.