"Mi primer miedo es que suicidara junto con ellos o que les hiciera algo", dice Carolina Twele, refiriéndose  a sus dos hijos, quienes fueron sustraídos por Flavio Víctor Rocha Do Santos, su esposo de nacionalidad brasileña, durante la tarde de ayer en Valdivia.

Hoy, personal de Carabineros y de la PDI ha trabajado para dar con el paradero del ciudadano de Brasil, quien se llevó a Vanessa Andrea, de 2 años y 11 meses de edad, y de Daniel Felipe, de 6 meses de vida.

Cuenta que el hombre la llamó por teléfono esta mañana, y "me dijo que los niños estaban bien y entre mis nervios no le entendí bien si iba camino a Argentina o si estaba en Argentina, y me colgó", cuenta Carolina.

"Yo ayer estaba súper preocupada de que mis hijos estuvieran vivos. Que estén en otro país… pero lo importante es que estén vivos", dice refiriéndose a sus hijos. "Ese tema del que yo me mato, o te mato, eran cosas que él decía", sostiene.

La mujer explica con voz rápida y casi sin respirar que luego de vivir en Brasil, de junio a septiembre del año pasado, volvió al país, donde interpuso una demanda "por la patria de potestad, por asignación familiar y por visitas, porque a mí me interesaba mucho que quedara bien regulado el tema de las visitas, justamente porque yo pensaba que podía tener un problema psicológico y esto lo confirma".

La tarde de ayer, "la señora que cuida los niños dice que estaba en el jardín,  fue a guardar la ropa y cuando volvió, ya no estaban y estaba el portón abierto. Dice que recibió una llamada de él diciendo que había salido a pasear con los niños a la costanera, ella me llamó enseguida y yo llamé a Carabineros porque yo al tiro supe que iba a haber secuestro".

"Yo creo que él lo tenía todo planeado, porque teníamos la audiencia hoy día y nunca se contactó con su abogado", dice.

VIOLENCIA PSICOLÓGICA

La pareja se casó en marzo del año 2007 y desde el comienzo de la relación existió una constante situación de violencia psicológica. Incluso la mujer lo demandó en el país carioca "por violencia intrafamiliar y separación de cuerpos".

Según Twele, su esposo siempre actuó de manera agresiva.  "Le pegaba a las paredes, si yo tenía un libro en la mano, él lo tiraba al suelo, una vez me empujó y esas cosas no las puedo demostrar como físicas, porque en el fondo nunca me dejó marcas", dice.

"Un día yo estaba durmiendo y me sacó de la cama, me tiró al suelo y me dijo que teníamos que conversar", agrega.

La mujer afirma que "una vez cuando estábamos en Brasil, los últimos días, me dijo despídete de tus hijos, que es última vez que los vas a ver, se los llevó incluso del departamento, yo me quedé ahí, porque estaba sola en Brasil, no tenía nadie. Después volvió a las dos horas con los niños".