Esta tarde, Santiago Wanderers anunció el término de la relación contractual con siete jugadores: Carlos Muñoz, Bryan Cortés, Manuel Bravo, Nelson Saavedra, Alvaro Ramos, Paulo Rosales y Mauricio Prieto. En un comunicado, el club porteño expresó sus agradecimientos por su aporte a la campaña que los transformó en la revelación del Clausura.

Hubo uno que quedó al margen de las menciones: el zaguero argentino Ezequel Luna. El transandino, puntal del equipo de Alfredo Arias, no aceptó que le plantearan rebajar su sueldo a la mitad -la diferencia se pagaría a fin de año-y comunicó que dejará Valparaíso. Para colmo, Emiliano Astorga, ex técnico del club, demandó a la entidad por cuotas impagas de su finiquito.

La dirigencia se resiste a hablar de crisis. Miguel Bejide, vicepresidente del club, prefiere referirse a una reestructuración. "Varios de esos jugadores que tenían contrato o que los terrminaron están dentro de la norma que hemos establecido: equilibrar los gastos y los ingresso. Lo que Wanderers está haciendo es lo que corresponde a cualquier proyecto empresarial serio. Luna, por ejemplo, tenía una renta superior a la que el proyecto puede pagar. Es cierto que hubo decisiones equivocacadas, pero un error no se puede corregir con otro", manifestó.

En ese contexto, recordó las dificultades que el club enfrentó a comienzos de temporada. "Tuvimos un momento crítico, que coincidió con las primeras fechas del torneo. Estábamos casi quebrados. Había que buscar fórmulas y todos contribuimos para que se solucionaran los problemas. Se disminuyeron gastos prescindibles, los jugadores pusieron de su parte y reestructuraron sus rentas y reprogramaron diferencias. Y hubo un aporte importante de la Fundación Valparaíso (ligada a Nicolás Ibáñez, quien  fuera el máximo accionista del club)", resume Bejide.

En el actual escenario, optan por la cautela. En la Quinta Región seguirán privilegiando la inserción de valores formados en casa, una fórmula que tuvo éxito en la primera parte del año. Igualmente, coordinan con hermetismo la llegada de refuerzos, una exigencia clave para la continuidad de Arias.

En relación a la demanda de Astorga, Bejide se mostró sorprendido. "Me llamó la atención. Había sido finiquitado, se pactaron cuotas. Los problemas nos llevaron a una modificación. Intentamos llegar a un acuerdo con sus abogados, pero no se pudo. Está en su derecho de ejercer las acciones que considere pertinentes", concluyó.