Un gen ha sido relacionado con 70% de los tipos de cáncer de mama más difíciles de controlar, los que son resistentes a las terapias hormonales, gracias a una investigación hecha en Estados Unidos.

En el estudio, publicado en la revista Nature, se señala que se utilizó una nueva técnica que puso a prueba cientos de genes al mismo tiempo, en lugar de uno por uno.

Los científicos afirman que el hallazgo tiene "un gran potencial de impacto significativo" si se logran desarrollar medicamentos.

La organización Cancer Research UK, aseguró que sería interesante ver a dónde nos lleva el estudio.

EL GEN PHGDH

Las hormonas pueden forzar el crecimiento del tumor, por lo que las medicinas que interfieren con este proceso (como el tamoxifeno y los inhibidores de la aromatasa) se utilizan como tratamientos.

Sin embargo, hasta una tercera parte de estos tipos de cáncer de mama no son impulsados por una hormona, por lo que en éstos los medicamentos no funcionan y hay pocos tratamientos disponibles.

Los investigadores del Instituto Whitehead de Investigación Biomédica, en Massachusetts, utilizaron pequeñas muestras de material genético capaz de desactivar genes.

Inyectaron las células cancerosas en los fragmentos para investigar cuáles genes eran necesarios para la formación de un tumor y su crecimiento.

Los científicos hallaron que el gen PHGDH era muy activo -mucho más de lo habitual- en 70% de los tumores que no responden a las terapias hormonales.

La actividad excesiva del gen provoca cambios en la química de una célula cancerosa involucrada en la producción del aminoácido serina.

La esperanza, dicen los investigadores, es que al identificar el gen que lleva a algunos tipos de cáncer de mama, pueda ser desarrollado un medicamento que interfiera con su actividad.

"GRAN POTENCIAL"

El doctor Richard Possemato, líder de la investigación, dijo a la BBC: "Hay un gran potencial para lograr un impacto significativo si se desarrolla una terapia efectiva dirigida a mejorar la producción de serina".

"Sin embargo, como no tratamos a ninguna paciente en nuestro estudio, ni se desarrollaron inhibidores en este proceso, sería muy prematuro predecir la respuesta en la población en general".

La técnica empleada permitió a los investigadores analizar un gran número de genes.

Henry Scowcroft, de la organización Cancer Research UK, dijo: "Mientras más científicos ahonden en los secretos del cáncer, se descubren más pistas para futuros tratamientos".

"Este primer trabajo ha identificado una posible nueva vía para futuras investigaciones en el cáncer de mama más difícil de tratar y será interesante ver a dónde nos lleva", concluyó.