Graves falencias en el sistema de adquisiciones, diferencias en montos informados como adeudados por los establecimientos de salud y diferencias en los stocks de inventarios, son parte de las conclusiones que emitió la comisión investigadora de diputados que indagó las compras de insumos y prestaciones efectuadas por los servicios de salud.

El documento devela un desorden administrativo y contable en las finanzas, en los ítemes compras públicas y problemas de control. También critica el desempeño de los profesionales contratados a honorarios, señalando que "no es una vía óptima de contratación de personal sanitario" y el desproporcionado aumento de las sociedades médicas comerciales, sin que se asegure la calidad de su servicio. Asimismo se evidenció que las paralizaciones de los trabajadores, "han implicado un alto costo para los recursos fiscales".

El diputado Miguel Alvarado (PDD), sostuvo que "toda la investigación significó confirmar un sistema desregulado, sin evaluación adecuada. La profesión médica está en hora crítica, de incertidumbre, con dilemas éticos, ya que se ha transformado en un semillero de entes comerciantes que llevarán a la quiebra al sistema público".

La diputada, Karla Rubilar (IND), en tanto, hizo hincapié en que "es clara la falta de control, porque la fiscalización no está bien hecha, lo que conduce a una desregulación del sistema y queda en evidencia el conflicto de interés de los profesionales de la salud".