Cuando comience la Copa Mundial en Brasil, un público cautivo de cerca de 100 millones de personas en India, durante un mes se instalarán en el paraíso: largas y apasionantes noches frente al televisor -la mayoría de los partidos de la Copa Mundial de fútbol empezarán después de la medianoche - y breves e imaginativas mañanas de dar parte de enfermo en el trabajo y volver a meterse en la cama.

La posición actual de India en la clasificación mundial de la FIFA es un desastroso puesto número 154, y el enorme público futbolístico del país -ahora enamorado de los equipos de Manchester United, Real Madrid, España y Brasil- se desarrolló en forma independiente de cualquier relación real con el moribundo juego indio y, principalmente, después de la revolución de la televisión satelital en la década de 1990. Ningún aficionado indio espera seriamente que India se clasifique para una Copa Mundial en el curso de su vida.


La Copa Mundial

Los más viejos, sin embargo, recordarán que India una vez se clasificó para un torneo de la Copa Mundial que se jugaría en Brasil. Sin embargo, decidió no ir. Fue en 1950, la cuarta edición de la competencia y la primera después de la II Guerra Mundial. Entender el por qué es también entender cuánto ha cambiado el mundo en sesenta años.

En 1947, India se convirtió en un país independiente y envió un equipo a un torneo internacional por primera vez al año siguiente, para las Olimpíadas de Verano de Inglaterra. Allí, los jugadores ofrecieron un despliegue impresionante jugando descalzos, como era su costumbre. Cuando la competencia se reinicio después de la guerra, en 1950, la FIFA, el organismo rector del fútbol, decidió ofrecer uno de los 16 lugares del torneo a un equipo asiático por primera vez. Después que otros tres equipos asiáticos rechazaron la invitación, India la aceptó.

En el sorteo que se realizó en mayo de 1950 en Río de Janeiro, India sacó la bola Nº 6 y quedó en el Grupo C con Italia, Suecia y Paraguay. Allí fue cuando la All Indian Football Federation, que dirige el juego en India, decidió abandonar el torneo.

Dice la leyenda que India lo hizo porque los jugadores estaban acostumbrados a jugar descalzos y la FIFA insistió en que usaran botines. Pero la verdad parece haber sido más banal. La AIFF no pensaba que la Copa Jules Rimet, como se llamaba la Copa Mundial hasta 1970, fuera una competencia tan importante. El viaje a Brasil habría requerido una organización y gastos importantes, y los indios pensaron que era mejor no ir.

Cuando India fue la sede de la Copa Mundial de cricket en 1987, se hizo evidente que la audiencia potencial en India pronto haría del país la superpotencia económica de ese deporte.

Entretanto, con el fracaso del fútbol, India ha quedado tan atrás en el juego mundial que los indios suelen argumentar que son muy malos debido a los genes y el clima del país, no por la falta de cultura futbolística.

A la luz de la historia y de la distancia que existe hoy entre el fútbol indio y cualquier sueño mundialista, la decisión de India de darle la espalda a la Copa Mundial de 1950 debe ser el gol en contra más espectacular de la historia del juego.