Una sorpresiva moción del Congreso peruano, que solicita que Chile "preste" el monitor Huáscar por 90 días con motivo de los 200 años de la Independencia de ese país, ha estado rondando desde comienzos de semana, cuando se conocieron las intenciones del grupo de los 50 congresistas que firmaron la solicitud enviada al presidente Ollanta Humala.

En el documento, que tiene fecha del 10 de junio, y que está firmado además por el presidente del Congreso, Luis Iberico, se pide "que, con motivo de estar próximo a celebrarse el bicentenario de la independencia del Perú, solicitar al Gobierno de Chile, representado por la presidenta, Verónica Michelle Bachelet Jeria, autorice la visita del monitor Huáscar desde la ciudad de Talcahuano-Concepción, República de Chile, al puerto de Paracas, provincia de Pisco, región Ica, República del Perú".

Las reacciones ante dicha idea no se hicieron esperar en el país vecino, siendo rechazada por ex cancilleres como José Antonio García Belaunde, quien dijo que "el Huáscar o se queda acá o se hunde. Que venga prestado es tomarlo como una decoración. Es un símbolo muy grande para estar jugueteando con él", indicó en declaraciones recogidas por el diario El Comercio.

Una opinión similar tuvo el también ex ministro de Relaciones Exteriores, Alan Wagner que calificó la moción como una "mala idea", agregando que "el Huáscar es algo muy sagrado para nosotros y no está planteado que el Perú lo pida en préstamo".

RECHAZO DEL GOBIERNO PERUANO
Por su parte, la canciller Ana María Sánchez calificó la solicitud como "desacertada", aludiendo a que el barco es un trofeo de guerra y que el bicentenario conmemora la Independencia y no "la guerra con Chile".

Según el diario El Comercio, la canciller puntualizó al respecto que "¿qué dicen los marinos? Lo he escuchado dos veces hoy: El Huáscar puede volver a aguas peruanas (pero) para hundirlo. Porque el sentimiento del marino es que (ahí) murió Miguel Grau".

En Chile en tanto, el ministro vocero de Gobierno, Marcelo Díaz no profundizó en el tema luego de ser consultado durante un encuentro con la prensa.