El 4 de diciembre de 2011, el Cruch lanzó oficialmente el Puntaje Ranking, como instrumento complementario a la PSU y lo hizo en el Liceo Municipal de Maipú, Alcalde Gonzalo Pérez Llona, uno de los establecimientos que se debía favorecer por la nueva política. Casi tres años después, la felicidad inicial ha ido cambiando por preocupación, producto de la llegada masiva de jóvenes de liceos emblemáticos, quienes han dejado sus establecimientos en busca de una mejor ponderación por ranking.

El director del colegio, Víctor Rojas, señala que esta situación no sólo llama la atención por su singularidad, sino en especial por la pérdida de becas que podrían sufrir los estudiantes antiguos y que atentaría sus opciones en la educación superior.

"Para los 10 mejores alumnos de cada generación existe la Beca de Excelencia Académica (BEA), que cubre parte del arancel de la carrera y, en algunos casos, bonifica con puntos para la PSU. Nosotros ya sabíamos quienes serían nuestros alumnos beneficiados", detalló.

"Pero estos nuevos estudiantes, que vienen con mejores promedios desde sus colegios de origen, desplazarán a los nuestros y se quedarán con las becas", agregó.

Rojas detalla que de los 10 jóvenes que él consideró inicialmente, sólo dos recibirían la BEA. "Por eso, yo hago una solicitud al Ministerio de Educación, a que considere estas becas hasta el 31 de julio, cuando aun teníamos nuestra planilla de alumnos original y no recibíamos el éxodo de estudiantes, que comenzó en agosto".

Hasta ahora, el municipal de Maipú ha recibido seis alumnos provenientes de diferentes colegios, pero al final de esta semana estos sumarían 31. "Yo no puedo decir que no. Este es un liceo municipal y tengo vacantes, por lo que no le puedo negar el ingreso a nadie".

Otro tema que inquieta a la autoridad es la convivencia, pero aclara que hasta ahora sus alumnos han sido solidarios.