El activista y cantante de la banda irlandesa U2, Bono, instó hoy a evitar que la crisis económica se convierta "en una recesión moral" y señaló que pese a la difícil situación en las economías avanzadas debe mantenerse el apoyo a los países en desarrollo.

"No convirtamos la recesión económica en una recesión moral", alertó Bono, en una conversación con el presidente del Banco Mundial (BM), Jim Yong Kim, en la sede del organismo internacional.

Además, el carismático músico y cofundador de la organización de lucha contra la pobreza ONE, apuntó a la "corrupción al norte y al sur del ecuador" como principal obstáculo a la reducción de la pobreza mundial.

Kim, por su parte, reiteró la meta fijada por el Banco Mundial para acabar con la pobreza antes de 2050, y señaló que la ruta pasa por promover la transparencia de los gobiernos y una mayor colaboración con el sector privado.

"La corrupción es robar a los más pobres", coincidió Kim desde un escenario montado en el patio principal de la sede del organismo internacional en Washington y abarrotado de empleados.

Bono alabó la labor del BM, llegó a proponer unirse como empleado e ironizó con el valor de sus trabajadores que tratan de hacer que el organismo deje de tener sentido para 2050.

"Sería maravilloso que el Banco Mundial se quedará sin trabajo en unas décadas", afirmó la estrella de rock.

Durante su estancia en Washington, Bono se reunió también con varios congresistas estadounidenses y con el vicepresidente de EE.UU., Joe Biden, para concienciarles sobre los devastadores efectos del "precipicio fiscal" que enfrenta el país en los programas de ayuda a los países en desarrollo.

Kim, que fue elegido presidente del organismo internacional en junio de este año en sustitución de Robert Zoellick, señaló que no se puede dejar de lado la importancia del cambio climático y sus efectos sobre la seguridad alimentaria para luchar eficazmente contra la pobreza mundial.

"El cambio climático está provocando que la cantidad de tierra cultivable disminuya rápidamente", explicó Kim, médico de formación y exdirector del programa del SIDA de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El nuevo presidente del BM precisó nada más llegar a la institución de desarrollo que su principal "objetivo" es reducir la pobreza y recordar "a los 1.300 millones de pobres que aún existen".