Ningún director de Blanco y Negro viajará hoy a El Salvador para acompañar a Colo Colo ante Cobresal. El charter albo permite que viajen sólo 30 personas, por lo que al igual que ante Rangers, en Talca, ninguno de los hombres fuertes de la sociedad anónima estará apoyando a Gustavo Benítez en terreno.

En la sociedad anónima la paciencia ya se agotó y la suerte de Benítez está prácticamente echada. A fin de año se le revisará el contrato.

La pésima campaña y la fría relación que mantiene con gran parte del plantel han menoscabado su ánimo. El paraguayo lo dejó claro en su presentación. "Ahora conocí a Dios", dijo, en junio. Y luego de vetar a la prensa, en agosto, expresó que "hace 20 años estaba para pelear con todo el mundo, pero ahora no quiero estar discutiendo".

De todas maneras, se cree que volverá a dar conferencias de prensa en los próximos días.

Su estilo poco comunicativo fue revelado por Emiliano Vecchio, en La Tercera. "El 'profe' Gustavo es una persona tímida y de pocas palabras, que tiene su personalidad, que es vergonzosa", aseguró el "Gordo".

El "guaraní" vive días difíciles en el Monumental. Pese a su lacónico perfil, esta semana volvió a juntar al equipo y a hablar en grupo. El DT explicó el jueves lo que quería para hoy ante los mineros, e informó la hora en que debían  concentrarse.

Mientras que el miércoles se reunió dos horas con Arturo Salah, presidente de ByN, previo a la reunión de directorio. Precisamente, en la sociedad anónima apelan a que, en general, su comportamiento ha obedecido, en parte, a su idiosincrasia.

Desde que se agudizó la crisis alba, tras la temprana eliminación de la Copa Sudamericana, ante Deportivo Pasto, el paraguayo comenzó a flaquear, primero con sus jugadores, luego con la prensa y hasta discutió con Aníbal Mosa, máximo accionista de la compañía.

En las últimas semanas ha sido de los primeros en irse del estadio, tras las prácticas, junto con el preparador físico Marcelo Giarrusso. Al igual que el plantel, ninguno quiere permanecer mucho tiempo en Macul. Aunque ayer se quedó mirando un rato a las series menores.

Justo Villar describe cómo lo ha visto previo al duelo con Cobresal. "Creo que ilusionado con este partido, como todos de poder hacerlo bien. Sin duda que no lo pasa bien, igual que todos, porque es muy difícil estar apartado de esta situación. Seguramente lo sufre igual que todos", apunta el arquero, que fue convocado por la selección de Paraguay para el fin de las Eliminatorias.

En tanto, Mosa, quien ayer visitó al equipo, afirmó que "cuando las cosas están mal, no es momento de salir arrancando como las ratas". Para hoy, los albos saldrán con su novena formación distinta en nueve duelos en este campeonato.