La ex candidata presidencial de la Alianza, Evelyn Matthei, aseguró que el Caso Caval no es algo nuevo.

En su participación en el programa de Joaquín Lavín en radio Agricultura, la ex ministra planteó: ¿Ustedes se acuerdan quién fue el ministro del Interior del primer periodo de la Presidenta Bachelet? Fue Pérez Yoma. Pérez Yoma viene de familia de empresarios y ha hecho buenos emprendimientos entre otras cosas recibió mucho, mucho dinero por cambio de uso de suelo de las dunas de Concón y también de la parte norte de Santiago".

"Creo que para la Concertación el tema de hacer negocios con los cambios de suelo viene de mucho tiempo y era comúnmente aceptado, por eso la Presidenta no reaccionó inmediatamente como debió haber reaccionado cuando se conoció este caso, porque para muchos de la Concertacion todos estos temas del cambio de uso de suelo y el beneficiarse de los cambios de los cambios de uso de suelo que hace el gobierno por parte de políticos es una cosa normal", aseguró.

Matthei manifestó que "me da mucha rabia cuando la gente hace plata fácil, porque hay tanta gente que se quiebra el lomo, que trabaja al sol, y poer el salario minimo. Para la gente que gana el salario mínimo y para la gente que gana 300, 500, que alguien se hace 2 500 millones de la noche a la mañana da una raibia una impotencia".

LAS DURAS CRÍTICAS AL FISCAL GAJARDO: "QUIERE LOS CUATRO MINUTOS DE FAMA"

La ex presidenciable, además, contrastó las incautaciones realizadas por el fiscal Toledo en el marco de la investigación del caso Caval en relación a las efectuadas por el fiscal Gajardo en el Caso Penta.

"Quien ha actuado bien es el fiscal Toledo. La Fiscalía tiene que allanar callada, porque cuando vas con toda la prensa, ya quedó como culpable ante la retina de todos los chilenos", dijo.

Matthei dijo que "a Gajardo le reconozco que es trabajador e inteligente, pero me carga ese sentido de farándula, parece estar candidatéandose a no sé qué, diputado. Quiere los cuatro minutos de la fama, ha actuado de forma reñida con la ética en los allanamientos, porque ha declarado culpables en juicios casi populares".

"Hubiera preferido que le hicieran a La Moneda el allanamiento con la misma publicidad. Toledo actuó de forma correcta, Gajardo sólo preocupado de su fama y propia publicidad", remató.

A juicio de la ex ministra el problema que hay detrás de la investigación sobre presunto financiamiento irregular de campañas radica en que "en Chile se dictan las normas y nadie fiscaliza nadie. Cuando alguien fiscalizó -nadie para empezar tenía las atribuciones- para ver si efectivamente los candidatos a alcaldes, diputados, senadores, presidentes estaban dentro de los límites, si estaban gastando dentro de los límites del gasto, o dentro del periodo".

"El SII debió haber fiscalizado estas boletas hace mucho rato, de la manera como corresponde, administrativa, no con este show que han montado, porque todo el mundo sabe que esta cuestión de las boletas de los diputados y senadores, todos lo hacen y de todos los partidos", remarcó.

Matthei manifestó que "mientras se trataba de la UDI vamos investigando y armando querellas y ahora están todos remando para atrás".

"NUNCA HABÍA VISTO UN GOBIERNO MÁS MALO QUE ÉSTE"

La ex candidata -quien durante el 2014 impartió clases a alumnos de enseñanza media en un establecimiento de la SIP- cuestionó la reforma educacional impulsada por el Ejecutivo.

"Lo primero que hay que hacer es el numero de alumnos de la sala, y está proeocupados de quien es el propietario. ¿Han visto algo mas tonto, algo más canalla? Cuando vemos que los profesores a duras penas pueden llegar a fin de mes, porque los sueldos de los profesores son asquerosamente bajos, cuando los alumnos están de 45 en una sala y los que se sientan atrás ven, no escuchan y no aprenden nada y la preocupación principal del ministro y las subsecretarias del gobierno de la Nueva Mayoría es a quién pertenecen los edificios", critió.

Para Matthei "esto es de ripley, nunca había visto un gobierno más malo que este segundo gobierno de la Presidenta Bachelet. Me indigna. (...) El gobierno preocupado de quien son los edificios, Me hierve la sangre".