El gobierno italiano decretó el estado de emergencia en las provincias de Bolonia, Módena, Ferrara y Mantua durante sesenta días, tras el fuerte sismo de 5,9 grados richter que azotó el domingo pasado la región de Emilia Romagna, en el norte del país.

El primer ministro, Mario Monti, visitó hoy los lugares más afectados por la catástrofe y dijo que las necesidades de financiamiento serán cubiertas por el Fondo Nacional de la Protección Civil. Dicho fondo, especifica el comunicado, fue dotado con cincuenta millones de euros antes de la declaración del estado de emergencia.

Después de adelantar su vuelta de la cumbre de la OTAN de Chicago (EEUU) y asistir ayer al funeral por la víctima del atentado del sábado en el sur de Italia, Monti realizó un recorrido de algo más de dos horas de duración por los lugares afectados por el seísmo en las localidades de Sant'Agostino y Finale Emilia.

En la primera, el primer ministro, quien estuvo acompañado del presidente de Emilia Romagna, Vasco Errani, y del jefe de Protección Civil, Franco Gabrielli, fue recibido con algunos abucheos por parte de un grupo de vecinos, que les gritaron "ladrones, quédense en casa".

"He notado -y esto me ha gustado mucho- el óptimo sistema de colaboración entre las distintas estructuras y un grandísimo deseo de retomar lo antes posible la vida normal por parte de la población afectada. Es otro ejemplo de fuerte vitalidad que Emilia Romagna ofrece a Italia", dijo en las calles de Sant'Agostino.

Monti se reunió con los familiares de algunas de las siete víctimas mortales que dejó el terremoto que además causó 58 heridos y algo más de 5.200 personas evacuadas, muchas de ellas alojadas en los campamentos levantados por Protección Civil en diversas zonas de la región, con capacidad para 7.000 personas.

A los familiares de las víctimas, entre los que hay cuatro obreros que trabajaban cuando se les vino abajo la nave industrial, el primer ministro prometió ayuda y expresó su cercanía por una tragedia que, dijo, deja también "graves" daños materiales y para la que encontrarán las "coberturas" económicas necesarias.

"He querido ver personalmente los daños, que son graves y afectan también, en particular, al tejido productivo de esta tierra, tan emprendedora y que tenemos que ayudar a que vuelva a ser productiva lo antes posible", afirmó Monti.

Al gobierno italiano una de las cuestiones que más le preocupan son los "cientos de millones de euros" que, según la patronal de Emilia Romagna, la catástrofe pueda suponer para las empresas de la zona y los 5.000 puestos de trabajo que se pueden perder, en una región en la que solo una de cada cuatro naves industriales está actualmente en disposición de volver a la actividad.

BIENES INMUEBLES
Los vecinos le expresaron este martes a Monti también su preocupación por el hecho de que tengan que hacer frente en los próximos días al pago del impuesto sobre bienes inmuebles por unas casas que no saben si podrán recuperar.

En este sentido, el jefe de gobierno explicó que ha abordado con el presidente de Emilia Romagna de la posibilidad de "suspender los pagos fiscales" de los afectados por el terremoto, así como una posible "intervención" de los bancos para ayudar a los empresarios.

El subsecretario de la Presidencia del gobierno, Antonio Catricalà, explicó a este respecto, que su gabinete baraja la posibilidad de aplazar el pago del impuesto sobre bienes inmuebles, cuyo primer plazo llega ahora en junio.

Tras visitar el norte de Italia, Monti regresó a Roma para presidir el Consejo de Ministros, donde se decretó el estado de emergencia para desplegar un mejor dispositivo de atención a los evacuados y para la reconstrucción de la zona.

Mientras Protección Civil se afana en comprobar la habitabilidad de las viviendas, pero también el estado de los colegios y hospitales, la tierra no ha dejado de temblar en la zona, con una veintena de temblores desde la medianoche, el mayor de ellos registrado a las 11.31 hora local y de 3,8 grados en la escala de Richter.

En un comunicado de prensa divulgado hoy, el Ministerio de Cultura informa de que su titular, Lorenzo Ornaghi, se reuniÓ en Cannes (Francia) con motivo del Festival de Cine con su homóloga francesa, Aurélie Filippetti, quien le ha expresado la intención de Francia de contribuir a la recuperación del patrimonio histórico de Emilia Romagna dañado por el sIsmo.