La ética de Justified quedó establecida en su episodio piloto: el alguacil Raylan Givens (Timothy Olyphant) le da un ultimátum a un criminal bajo la amenazada de dispararle, cuestión que hace una vez que se cumple el plazo de tiempo y el sospechoso trata de alcanzar su arma. "Estaba justificado", explicaba Givens a su superior, pero era enviado a su pueblo natal en Kentucky como castigo. Allí se reencuentra con su némesis, Boyd Crowder (Walton Goggins), amigo de la infancia que vive en la acera opuesta de la justicia y que encarna en definitiva al eterno enemigo de Givens, especialmente por el vínculo afectivo que sostenía con su padre, Arlo Givens, quien fue asesinado en prisión.

La serie, ganadora de dos premios Emmy en el apartado de actores invitados, se ha convertido en una de las favoritas de la crítica, donde los roles de Olyphant y Goggins (en la foto), han servido para dar cuenta de los matices que existen tanto en la policía como en el mundo criminal del patio trasero de Estados Unidos, agregando de paso capas a la figura del antihéroe que se impuso hace una década en la televisión de ese país, donde una de las características constitutivas del personaje será la causante de su caída.

Inspirada en la novela corta Fire in a hole de Elmore Leonard, quien falleció el año pasado, y con Graham Yost como creador, en su quinta entrega, que debuta hoy a las 21 horas por Space (canal 55 VTR y 604 Movistar), el programa continúa fiel a la ideología de hombres marcados por su pasado y que nuevamente se verán enfrentados.

En el primero de los 12 episodios de la temporada se eliminan algunos de los elementos que venían del ciclo anterior, como el acuerdo que Crower para distribuir heroína, pero Raylan seguirá en la búsqueda de los responsables de intentar agredir a su familia -tiene una hija con su ex esposa-. Para eso viajará a Florida, Miami, rastreando al clan de los Crowe, quienes tienen vínculos con sus enemigos. Además, vuelve el personaje de Loretta McCready, una adolescente de cuya seguridad se hizo cargo Raylan en la tercera temporada y con cuya asistente social se involucrará el alguacil.

La liberación de Dewey Crowe, uno de los aliados de Crowder cuando era parte de la supremacía blanca, sumado a la visita de Raylan a Miami, implicará la llegada de los Crowe a Kentucky, con la intención de apoderarse del negocio de Crowder. Por su parte, él continuará sus esfuerzos para sacar a su prometida, Ava (Joelle Carter) de prisión, pero el encontrará más obstáculos de los que inicialmente creía, lo que lo llevará a tomar medidas extremas.