El Tribunal Penal de La Haya comenzó a juzgar hoy a Ratko Mladic, el ex jefe militar de los serbios de Bosnia, acusado de genocidio y crímenes de guerra y contra la humanidad. Mladic fue arrestado el 26 de mayo de 2011 en Serbia después de 16 años prófugo.

Está considerado el principal responsable del asedio a Sarajevo y de la masacre de  Srebrenica, en la cual en julio de 1995 fueron asesinados 8.000 musulmanes, cita Ansa. 

FRIO Y AMENAZANTE
El ex general compareció con gestos amenazadores y mirada fría, e incluso destinó risas irónicas a los familiares de las víctimas de la masacre de Srebrenica.

"Demostraremos la mano de Mladic" en los crímenes ligados a la limpieza étnica en pro de una Serbia "étnicamente pura" durante la guerra de Bosnia (1992-1995), comentó en la apertura del juicio el fiscal Dermot Groove.

De traje gris azulado, camisa blanca y corbata negra con dibujos amarillos, Mladic, de 70 años, se mostró desafiante en todo momento, e incluso hizo en varias ocasiones gestos amenazadores en la sala de juicio número 1 del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY), un recinto blindado que ya fue testigo, en 1996, del primer juicio por la guerra de Bosnia contra el serbio Dusko Tadic.

Con mirada distante, muchas veces fija en cielo raso de la sala, y gesto arrogante, el ex general, separado del público e invitados por un grueso cristal antibalas, mantuvo durante varios minutos la mirada a una de las "Madres de Srebrenica", la asociación que agrupa a las familias de víctimas de esa masacre cometida por las tropas serbias bajo mando de Mladic en 1995.

Kada Hotic, perteneciente a esa organización y quien perdió a cinco miembros de su familia a manos de las tropas de Mladic, aseguró a Dpa durante el primer receso de la sesión de hoy: "Éste es el verdadero rostro de Mladic", el de "un asesino despiadado" sin compasión por las víctimas ni por sus familias.

Mientras los jueces leían el relato de las atrocidades que se le atribuyen, Mumira Subacic, presidenta de la federación de "Madres de Srebrenica", profirió duras palabras contra el ex militar en un ambiente de gran tensión.

Sin inmutarse, Mladic, apodado "el carnicero de los Balcanes" por su crueldad, hizo un gesto con el índice sobre su cuello como si fuese a degollarla, lo cual encendió todavía más los ánimos de la sala. El ex militar hizo un gesto utilizado en el baloncesto para solicitar "tiempo" de una pausa y se produjo un receso.

Mucho más delgado respecto al aspecto que presentaba en las fotografías e imágenes de hace 17 años, en plena campaña de "limpieza étnica" en la ex Yugoslavia, Mladic no mostró hoy debilidad física, aunque por algunos detalles se adivinó su estado de salud desmejorado tras sufrir problemas de tensión y un pequeño derrame cerebral hace tiempo.

En varias ocasiones se miró la mano derecha, cuyos movimientos tiene limitados por ese problema de salud, la abrió y la cerró intermitentemente como para comprobar su funcionamiento.

En varias ocasiones fijó su mirada en los monitores del TPIY, donde se proyectaban imágenes de la guerra de Bosnia y documentos aportados por la fiscalía, entre ellos escritos del propio ex general con anotaciones claramente antimusulmanas y marcadas por el odio que sentía hacia ese grupo étnico. Bajo el mando de Mladic, cerca de 4.000 no serbios fueron expulsados de sus hogares durante la contienda en Bosnia.

De manera repetitiva utilizó un pañuelo blanco para secarse la comisura de los labios o quitarse el sudor de la frente y en varios momentos intentó cruzar algunas palabras con el público mediante gestos, o con los dos guardianes de la ONU que le custodiaban.

Los crímenes de Srebrenica se tratan de la masacre por motivos étnicos más grave cometida en Europa desde el Holocausto judío en la Segunda Guerra Mundial. Extraditado el año pasado por Belgrado a La Haya, Mladic se declaró en una comparencia anterior inocente de todos los cargos.