El gobierno trabaja a toda máquina para tener lista, a fines de junio, una norma que modificará la actual Ley de Isapres. Esta contempla un cambio al mecanismo que se utiliza para reajustar el precio del plan de salud de los afiliados al sistema privado, más conocido como "tabla de factores de riesgo" y, así, evitar las fuertes alzas que se aplican a las personas cuando sobrepasan los 65 años.

Según adelantó a La Tercera el superintendente de Salud, Vito Sciaraffia, la propuesta del Ejecutivo para esta nueva Ley Corta de las Isapres 2 "es parar el crecimiento de la tabla de factores a partir de los 65 años". Asimismo, se buscará "disminuir la brecha (de precios) que existe entre jóvenes y adultos mayores y que puede llegar a 14 veces, y la que existe entre hombres y mujeres, que es de nueve veces".

El proyecto busca hacer frente al inminente fallo del Tribunal Constitucional (TC), que derogaría la actual "tabla de factores de riesgo". Esta presenta fuertes diferencias en los cobros de los planes de salud según la edad y el sexo de las personas. Por ejemplo, el plan de un hombre de 32 años puede costar $ 33.600, mientras que para uno de 69 años la prima es de $ 142.128 (ver infografía).

"La preocupación nuestra es que  ante una eventual derogación por parte del Tribunal Constitucional  se produce un espacio de regulación no claramente definido. Por eso, el Ejecutivo ha considerado que es mejor tener una alternativa en discusión y ojalá aprobada, para que no se produzca una especie de indefinición del escenario que rige los planes", indicó Sciaraffia.

Respecto de la forma en que se va a disminuir la brecha por edades y sexos, Sciaraffia señala que aún no está definida. "Hay que tener mucho cuidado en cómo se simula la tabla y en eso estamos trabajando arduamente, para que se solucione el problema y tengamos los menores efectos secundarios (...) Uno tiene que buscar (sujeto a tales restricciones) cuál es el escenario que minimiza costos y maximiza beneficios y esa es la tarea que se le ha encargado a la superintendencia", afirmó.

Sobre los otros temas pendientes, como el mejoramiento del Fondo Interisapres y explorar otros mecanismos de financiamiento para que se produzca una mayor solidaridad en el sistema de salud privado, el superintendente señala que estas materias se abordarán en otro proyecto que se enviará al Congreso en una segunda etapa. Para ello, recibirán aportes de distintos sectores sociales, como centros de estudios, universidades y la industria, entre otros.

EL DEBATE

Para el director ejecutivo de Salud y Futuro, Héctor Sánchez, si el Tribunal Constitucional o el Parlamento derogan la "tabla de factores" y no existe una legislación complementaria, "las isapres deberán aplicar obligatoriamente un sistema de prima plana 'solidaria' para cada plan, lo que provocará aumentos de precios a los hombres y la población joven, y una migración a Fonasa de entre 480.000 a 650.000 cotizantes".

Para evitar esta situación y los posibles efectos adversos, el experto dice que se necesita "cambiar la concepción de las isapres y que pasen a ser seguros individuales, que solidarizan los riesgos a determinado nivel y cuyo  precio se paga sin diferencias por sexo, edad y sin selección al ingreso. Lo más apropiado sería  ampliar y perfeccionar el actual fondo compensatorio por riesgo interisapre, y organizarlo en base a un plan garantizado, el cual debe incorporar el Auge, cobertura adicional por enfermedades catastróficas y otros beneficios".

El abogado Pedro Barría, defensor de usuarios ante las isapres, plantea que "el problema no se va a resolver sólo moderando la tabla de factores. No es lo único por lo que el precio sube. Las isapres también tienen la facultad de subir el precio base, el cual se multiplica por los factores de riesgo y hace que el precio final aumente exponencialmente".