¿Será que, entre rodaje y rodaje, actrices como Julia Roberts o Sarah Jessica Parker sacan sus herramientas de punch needle y repasan sus líneas? No tengo certezas, pero es lo que me he imaginado tras leer un artículo en La Vanguardia, donde comentaban que estas actrices, junto a Amanda Seyfried y Russell Crowe, son algunas de las estrellas que practican esta técnica de tejer en tela dibujos en relieve. Aunque suene complejo, en la práctica no lo es: todo depende de la aguja mágica y cómo la uses.

Si tecleas “punch needle” en los buscadores de Google y Pinterest notarás el sinfín de proyectos e ideas que se desencadenan de este concepto. La mayoría de las y los aficionados comparte en las redes sus lindas creaciones, como cojines, carteras, alfombras, chaquetas o incluso cuadros.

Soledad Navarro, diseñadora gráfica y fundadora de ESEtextil, espacio para desarrollar bordados con aguja mágica lana y experimentar con técnicas textiles, dice que descubrió el punch needle hace cinco años.

“Fue en las redes sociales: vi a una mujer canadiense, llamada Arounna Khounnoraj (@bookhou en Instagram), que bordaba con una hermosa aguja de madera y lanas gruesas. Se veía muy entretenido y no tan difícil, así que comencé a averiguar”, cuenta.

A medida que veía los proyectos, más ganas le daban de aprender y crear sus propios diseños. “Leí todo lo que encontré y vi todos los tutoriales que existen, en todos los idiomas. Conversé por las redes sociales con muchas chicas de Estados Unidos, que amablemente me explicaron muchas cosas”, explica. Así fue como terminó conversando con Amy Oxford, la dueña de las Oxford Punch Needle, “las mejores agujas para bordar con lana de esta hermosa técnica”, asegura.

Practicó todos los días durante seis meses, hasta que una tienda de manualidades publicó uno de sus trabajos en sus redes y la gente empezó a preguntarle si ella daba clases de esta técnica. “Meses después me animé a dar talleres y luego comencé a importar las Oxford Punch Needle”, dice Navarro, convirtiéndose así en la única representante oficial de ellas en Sudamérica.

Aguja mágica Oxford Punch Needle (incluye caja y manual)


Pero qué es el punch needle

Globalmente se conoce como punch needle, pero acá en Chile también se le dice bordado chino, aguja pica pica, de felpa, choapinera o aguja mágica. Pero independiente de cómo se le llame, esta es una técnica de bordado que, como dice su nombre en inglés, se hace casi golpeando la aguja contra el bastidor. Para practicarlo, debes usar una aguja especial, la que perfora la pieza de género dejando una pequeña vuelta de lana llamada bucle.

“Cuando esto se repite en forma ordenada y precisa, el resultado es una superficie de bucles similar en apariencia a la textura de un tapiz”, explica Soledad Navarro. “Los bucles pueden ser cortos, largos y recortados, y dependiendo de eso se pueden formar diseños con efectos tridimensionales. También podemos bordar por el sentido contrario y hacer efecto plano”, puntualiza.

Aunque no lo creas, esta forma de bordado no es complicada de aprender. “En sí es una técnica de repetición, donde uno es como una máquina de coser humana, introduciendo la aguja en la tela siempre de la misma forma. Pero para que la técnica funcione hay que aplicar varias consideraciones”, dice Navarro.

Por ejemplo, hay diferentes grosores de aguja para diferentes telas e hilados. “Hay agujas mágicas para hilo de bordar, hilados extra finos, otros finos y también gruesos”, comenta. Una de las bondades, dice, es que se avanza mucho más rápido que en un bordado tradicional, por lo que es posible terminar un proyecto en menos tiempo y sin mucho riesgo de que te aburras.

En el espacio ESEtextil, Soledad Navarro da cuatro talleres distintos, básicos y avanzados. En marzo, por ejemplo, comienza un club de punch needle en Providencia, “para todas esas personas que ya saben pero necesitan una guía”, invita.

Los implementos básicos

Suena fácil y se ve divertido, pero antes de lanzarte a bordar todo lo que se te cruce por la cabeza, debes equiparte con los insumos básicos.

Según lo que nos explica Navarro, estos son:

  • Una aguja mágica
  • Lana acorde al grosor de tu aguja (como arpillera, osnaburgo o crea)
  • Un buen bastidor

Este último es fundamental, ya que debe “afirmar y mantener la tela bien tensada”. Puede ser redondo, cuadrado, de plástico o de madera; todo dependerá de la forma que le quieras dar a tu diseño. “Como no se hacen nudos en esta técnica, es importante que la tela tenga mucha tensión, que quede tirante como un tambor”, explica.

Bastidores para aguja mágica (16 y 24 cm)


El proceso

Para comenzar a bordar con punch needle, Soledad Navarro explica que debes sostener la aguja como un lápiz, desde la mitad del mango, dejando la ranura siempre hacia arriba. “La aguja mágica debe penetrar completamente en la tela, hasta el final del largo de la aguja, y solo en ese momento sacarla hacia arriba. Esto es fundamental para lograr un aspecto uniforme”, ahonda.

Una vez que saques la aguja para avanzar, debes hacerlo “deslizando la punta hacia adelante con la ranura de la aguja hacia al frente”, para luego arrastrar la aguja por la tela y pasar al siguiente punto.

Si repites una y otra vez el proceso descrito anteriormente, te darás cuenta que tu bordado se irá formando a medida que des tus puntadas. O punch-adas, más bien.

Un mundo con más punch needle

Poco a poco, el punch needle ha ido colonizando talleres y espacios. La facilidad de la técnica, la versatilidad que permite y lo simple que es llevarlo a todos lados, favorece la creatividad en las personas, como también el relajo y la salud mental.

Así es como, por ejemplo, esta manualidad se ha introducido como terapia para pacientes de hospitales, personas en cárceles o niños en jardines de infantes: al bordar usamos e incentivamos zonas de nuestro cerebro relacionadas con la sensibilidad motora, sensitiva y visual.

Foto: Keisha.

De hecho, un estudio realizado por la Facultad de Medicina de Harvard descubrió que estas técnicas manuales reducen la frecuencia cardíaca en un promedio de 11 latidos por minuto, e inducen a un “estado de calma mejorado”. Es algo como lo que describe el psicólogo Mihaly Csikszentmihalyi, creador de la teoría del flujo: “cuando sabes que lo que necesitas hacer es posible de lograr, la sensación de tiempo desaparece, te olvidas de ti mismo y te sientes parte de algo mucho mayor”. Eso, tan beneficioso pero que con la cantidad de estímulos actuales es tan difícil de conseguir, no es tan complicado de lograr con el punch needle.

Al practicarlo, debes enfocarte y concentrarte, además de fomentar la destreza psicomotriz. Por eso, en varios colegios o escuelas Montessori el punch needle es una técnica que se les enseña a los niños y niñas incluso antes de leer. Y cuando nos vamos haciendo mayores, es una buena forma de mantener activa esta parte del cuerpo, previniendo enfermedades como la artritis o el síndrome del túnel carpiano. Una investigación de Clínica Mayo que observó a un grupo de personas mayores de 70 años demostró que quienes tejían tenían una “menor probabilidad de desarrollar un deterioro cognitivo leve y pérdidas de memoria”.

Set de bordad punch needle Casaideas


Además del sentido de pertenencia, puedes mejorar la autoestima al dominar una nueva habilidad. Y una vez que aprendas lo básico, seguramente se detonará en ti una sed de conocimiento, como le pasó a Soledad Navarro, y así encontrar nuevas oportunidades para ser creativo u otros espacios para distraerte y acallar ese ruido mental o externo que impide relajarte.


*Los precios de los productos en este artículo están actualizados al 17 de febrero de 2023. Los valores y su disponibilidad pueden cambiar