Es muy común comprar un ramo de flores y que a los pocos días ya esté listo para irse al basurero. Las flores frescas pueden rápidamente decorar y alegrar ambientes, pero es imprescindible saber cómo cuidarlas, porque en caso contrario, pueden perder su gracia de manera casi inmediata.

¿Qué hacer para que no sólo duren por más tiempo en el florero, sino además para que se luzcan de la manera más fresca posible? Para darte las respuestas más acertadas, en Práctico conversamos con dos especialistas: la diseñadora y florista de la Covent Garden Academy of Flowers de Londres, Camila Gysling (@wildblossom.shop); y Fanny Chadwick, dueña de la florería que lleva su nombre (@fannychadwick). Estos son sus consejos.

1. Preparando el arreglo

Lo primero es entender qué debemos hacer al llegar a la casa con el ramo. Fanny recomienda: “Luego de sacar las flores de su empaque, hay que limpiar los tallos, quitando todas las hojas que vayan a estar en contacto con el agua del florero”. Esto no solamente evitará que el agua se ensucie, sino además permitirá que la flor absorba una mayor cantidad de agua a través de los orificios que quedan tras retirar las hojas.

Chadwick también aconseja cortar los tallos en diagonal, ya que eso hará que la superficie sea más grande y la flor pueda “tomar” más agua. Después, poner el ramo en agua fresca y limpia.

2. Ubicación del florero

Posteriormente, debemos ubicar el florero en el espacio idóneo. Camila explica: “Deben recibir luz, pero nunca sol directo, y jamás cerca de una estufa o fuente de calor”. “Lo ideal es que estén en un espacio fresco”, agrega Fanny.

3. Cuidado diario

A pesar de que todas las flores son diferentes, existen recomendaciones generales y transversales en cuanto a su tratamiento diario, como la importancia de mantener los floreros limpios. Camila Gysling se refiere a este punto: “Muchas veces cuando las flores se mueren, las personas limpian o enjuagan los floreros ‘a la rápida’, pero al no hacerlo bien, las bacterias se mantienen ahí. Yo siempre digo que el florero debe estar tan impecable como si fuese el vaso que uno usa para tomar agua”.

Quizás la duda más común tiene que ver con cada cuánto tiempo se debe cambiar el agua del florero y, aunque hay consenso en su generalidad, Camila detalla: “Hay flores que son mas mañosas que otras y no les gustan que las muevan tanto, como los tulipanes o las anémonas, y también hay flores que enturbian el agua más rápido; pero en promedio, el ideal es cambiar el agua día por medio”. Y con esa misma frecuencia, Fanny recomienda volver a cortar los tallos de manera diagonal, en alrededor de un centímetro.

4. Consejos generales

Camila Gysling entrega otros consejos que pueden ayudar a alargar la vida de las flores:

- Tenerlas adentro durante el día, pero en la noche dejarlas en una terraza, bajo techo, para que absorban al menos unas 8 a 10 horas de frío o temperatura más baja. Esto las “afirma” y ayuda a que duren por más tiempo.

- Cada vez que se cambie el agua del florero, agregar una tapita de cloro (corriente, no cloro gel), lo que ayudará a que las bacterias no crezcan tan rápido y el agua este más pura. Además, incorporar una cucharadita de azúcar, ya que las plantas se alimentan de glucosa. También recomienda agregar de 4 a 6 gotitas de limón, lo que va a mantener equilibrado el pH del agua.