Banco Central sorprende: realiza mayor baja de la TPM en una década y recorta proyección de PIB 2019

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El consejo del instituto emisor, en forma unánime, decidió disminuir en 50 puntos base la tasa de interés,a 2,5%, medida que no estaba en los cálculos de nadie. Entre las razones están sus nuevas estimaciones para la actividad de este año, a un rango de 2,75%-3,5%, la mayor brecha de capacidad y la menor tasa neutral.


La mayor sorpresa para el mercado en años dio ayer el Banco Central, al decidir, en forma unánime, bajar la tasa de política monetaria (TPM) en 50 puntos base, de 3% a 2,5%, movimiento que no estaba en los cálculos de nadie.

Lejos quedaron las proyecciones que el mismo consejo del Banco Central hacía en diciembre pasado, cuando estimaba que realizaría entre 5 y 7 ajustes en la TPM entre este año y el próximo. Cuatro de estos aumentos estaban contemplados para 2019. Esto, porque el escenario que se ve hoy no tiene mucho que ver con lo previsto hace 6 meses, ni en la economía nacional ni internacional.

Si a fines del año pasado, la autoridad estimaba que el PIB de Chile subiría en 2019 entre 3,25% y 4,25% (y en marzo lo bajó a un rango entre 3% y 4%), ayer volvió a ajustar a la baja su proyección, a un rango entre 2,75% y 3,5%, dando cuenta de la desaceleración local (con una expansión de la actividad durante el primer trimestre de solo 1,6%, por debajo de las expectativas), el escenario externo más complejo y, ajustándose así a las perspectivas del mercado, que ya sitúan en torno a 3% el crecimiento para este año. Es más, el propio Presidente Piñera recortó la estimación en la cuenta pública del sábado pasado, a un rango entre 3% y 3,5%.

Para los próximos dos años, el BC estima expansiones de entre 3% y 4%, lo que significa una mantención de su estimación previa para 2020 y un alza respecto a la que tenía para 2021 (de entre 2,75% y 3,75%)

En tanto, en la parte externa, el Central refrendó el impacto que ha tenido la guerra comercial entre EEUU y China y que los temores más generalizados de que esto genere un peor desempeño de la economía global han impactado las valoraciones de activos, con caídas en las bolsas y bajas en las tasas de interés de largo plazo. Además, destaca que los bancos centrales de países desarrollados han dado señales de su disposición para aumentar el estímulo monetario.

De hecho, la Reserva Federal de Estados Unidos reiteró esta semana mensajes de ese estilo, y ayer, tras la publicación de datos de empleo menores a los proyectados en ese país, las probabilidades de una baja en la tasa rectora estadounidense en junio subieron a cerca de 35% y a 80% en julio.

Tampoco se ven presiones inflacionarias. Esto, a pesar de que el IPC de mayo llegó a 0,6%, por sobre las expectativas (ver nota relacionada). De hecho, "las expectativas privadas de inflación disponibles al momento de la reunión no dan cuenta de mayores cambios", sostuvo el BC.

Además, como base para tomar esta decisión, la autoridad consideró también la actualización de las estimaciones de los parámetros estructurales de la economía, lo que les hizo recalibrar el escenario de la política monetaria, adelantando el análisis que incluirá en el Informe de Política Monetaria (Ipom) que se presentará el lunes.

En definitiva, se llegó a la conclusión de que el tipo rector actual no era suficiente para asegurar la convergencia de la inflación a la meta de la institución, de 3% en un horizonte de dos años, por lo que se necesitaba más estímulo.

Hay que considerar que en la última Encuesta de Operadores Financieros, solo la mitad de los consultados tenían ancladas sus expectativas de IPC a dos años en 3%. Mientras, las compensaciones inflacionarias de los papeles financieros estaban más cercanas a 2,9%.

En las perspectivas de mercado para la TPM, los expertos sondeados en la Encuesta de Expectativas del BC no veían un movimiento este año y, de hecho, seguían anticipando que el siguiente cambio sería al alza, en 2020. Pero, los papeles financieros (swap) ya pronosticaban dos bajas, las que se darían en el segundo semestre.

Así, la resolución de ayer se transformó en la mayor baja de la TPM en una década, ya que la última vez que bajó 50 pb fue en junio de 2009, en plena crisis subprime, momento en el que venía de una seguidilla de bajas para hacer frente a la situación de ese momento.

La baja, además, deshace los últimos dos movimientos al alza realizados en octubre de 2018 y en enero pasado, volviendo al nivel de 2,5% en el que estuvo entre mayo de 2017 y octubre pasado.

La autoridad añadió en su comunicado un sesgo neutral para la política monetaria, al asegurar que "este cambio en la TPM será suficiente para asegurar la convergencia de la inflación a la meta en el horizonte de política".

"Para esta evaluación será especialmente importante la forma en que el mercado laboral absorba el fuerte flujo inmigratorio, la respuesta de la inversión y los desarrollos del escenario externo", puntualizó el instituto emisor.

En las primeras transacciones luego de informarse la decisión del BC, el dólar subía $7, hasta algo por sobre $700.

Brecha

Para hacer este ajuste en la TPM, el BC calculó que el PIB potencial -el nivel actual de la capacidad productiva, incluyendo los diversos shocks de productividad transitorios- se ubica en 3,4%, por sobre el punto medio del rango que manejaba para esa variable, de entre 3% y 3,5%. Asimismo, calculó en un rango de entre 3,25% y 3,75% el PIB tendencial -crecimiento de mediano plazo de la economía chilena, donde el efecto de los shocks se ha disipado y donde los factores productivos se usan de manera normal-, también por sobre lo estimado previamente, de entre 3% y 3,5%. Estas nuevas proyecciones se realizaron luego de cuantificar el efecto del fuerte flujo inmigratorio en la actividad económica.

En un contexto de menor crecimiento esperado para este año, la brecha de capacidad se amplió, lo que significa menores presiones inflacionarias.

Otro argumento es que la TPM neutral también se reestimó, aunque a la baja en 25 puntos base, reflejando en parte la caída de las tasas neutrales a nivel internacional. Aunque el Central no explicitó el nivel en el que queda ahora, en marzo indicó que la tasa neutral estaba entre 4% y 4,5%.

Esta variable sirve de referencia para inferir si el impulso monetario es positivo, neutro o negativo, por lo que este recorte de la tasa neutral automáticamente ponía a la TPM previa a esta reunión en un nivel más restrictivo.

Reacciones

Tras conocerse la sorpresiva decisión del consejo del BC, el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, indicó que "el efecto para las personas son condiciones crediticias más favorables. Esperaríamos ver una reducción en las tasas de los créditos como los de consumo, créditos para las pymes".

En esta línea, el mercado estará atento al movimiento de las tasas de mercado en los próximos días. Ayer -antes de la baja en la TPM- se había informado que en mayo, las tasas hipotecarias llegaron a 2,9%, su menor nivel desde que hay registro.

En tanto, el exministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, indicó que "hicieron lo correcto. El Banco Central debía bajar la tasa porque hay un problema de impulso macro en la economía".

Desde el mercado, el gerente de Estudios de Econsult, Sebastián Cerda, dijo que "es una sorpresa, principalmente por el timing en que se toma la decisión y la magnitud de la rebaja. El mercado esperaba un recorte de 25 puntos de la tasa durante este segundo semestre, pero no todavía".

Mientras, el economista jefe de Santander, Claudio Soto, dijo que "con este movimiento, el BC se alinea con algo que el mercado preveía iba a ocurrir y entrega un impulso potente a la actividad".P

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