Fiscalía Nacional Económica estudiará negocio de textos escolares y acusa serias anomalías en ese mercado

Centro de distribución de textos escolares 2018

Entre las distorsiones que advirtió el organismo destaca que particulares deben pagar hasta 40 veces más que el Estado por igual libro.


Cuando un mercado o sector económico no funciona adecuadamente desde el punto de vista competitivo, pero no hay evidencias de infracción a la Ley de Competencia, la Fiscalía Nacional Económica (FNE) realiza los denominados estudios de mercado, cuyo objetivo es analizar la evolución competitiva de los mercados, a fin de recomendar mejoras para eliminar eventuales distorsiones.

Hasta ahora, el organismo ya cuenta con tres estudios de este tipo, dos ya finalizados: uno sobre las notarías y otro de rentas vitalicias; además de uno en curso sobre medicamentos. Ahora alista el cuarto, con foco en el segmento de los textos escolares. Esto, luego de detectar seis razones que ameritan la realización de un estudio.

El alto valor que conlleva la adquisición de este material, tanto para el Estado como para el sector privado, fue una de las principales causas que motivó la decisión del organismo.

El análisis preliminar de las condiciones del mercado arrojó que en el segmento privado, una familia puede destinar $160.000 anuales en promedio a la compra de los textos de estudio, lo que representa el 73% del presupuesto total para compras escolares.

Los valores que alcanzan los libros solicitados en establecimientos particulares puede llegar a registrar diferencias de 29 veces y hasta 40 veces respecto lo que cuesta un textos de similares características en el segmento público.

Así, por ejemplo, en un texto de Lenguaje y Comunicación para 3° Básico por el que el Estado pagó $877, en el mercado privado su símil de la misma editorial, alcanzó los $36.900, reveló la FNE.

Esto se explicaría por las economías de escala, señalaron los gerentes generales de Editorial Crecer Pensando y Ediciones Cal y Canto, firmas que participan en el mercado de los textos escolares, junto con Santillana y SM Chile.

"En un texto de Lenguaje para 5º básico, los 4 a 5 actores del mercado privado deben imprimir unos 5.000 textos, versus la compras públicas que para ese nivel adjudican 260.000 ejemplares", detalló el Gerente General de Ediciones Cal y Canto Jorge Muñoz Rau.

Eso, sin contar que en el mercado privado, se debe también gastar en promoción, ventas, comisión de librerías y distribuidores, todo lo que en parte explica la diferencia de precio. Sobre este punto, el gerente general de Editorial Crecer Pensando, Pablo Saavedra agregó que "los precios cobrados en el mercado privado y en el mercado público son pertinentes, según los costos implicados en cada uno de ellos".

Si bien el mercado privado representa en unidades sólo un 10% del total de la torta de textos escolares, en valor alcanza el 55% (ver infografía).

Otras distorsiones

La revisión de la FNE también da cuenta de una industria muy concentrada. En los últimos tres procesos de licitación, cuatro editoriales que adjudicaron dichos procesos, pero de las cuales dos concentran el 88% de esas licitaciones: SM Chile y Santillana.

Esta concentración "enciende luces de alerta" comentó el fiscal nacional económico (s) Mario Ybar, por lo que sostuvo que "hay espacio para mejorar el diseño de las licitaciones que se están efectuando por el Estado".

Sobre este punto, Jorge Muñoz planteó que el foco de levantamiento de datos de la FNE debiera estar "en los tiempos, procedimientos y métodos de licitación, evaluación y adjudicación de los procesos de compras públicas por parte del Mineduc, donde año a año se invierten en promedio $26.000 millones en 19,5 millones de texto escolares (promedios anuales) y no necesariamente en el mercado privado que acoge solo al 8% de los estudiantes".

De hecho, una de las barreras de entrada detectadas es que para participar en las licitaciones, las editoriales deben presentar el texto completo del contenido al cual postula. Esto, a juicio de la

FNE favorecería en apariencia a la editorial que ya se adjudicó el mismo texto en una licitación anterior, porque tendrá una base sobre la cual trabajar.

"Nuestras expectativa es que podamos analizar a fondo está industria, poder determinar el origen de estás distorsiones y plantear medidas que generen mayor competencia y redunden en menor precio y mayor calidad de cara a un mercado tan significativo para la ciudadanía", indicó Ybar.

No es primera vez que la FNE analiza este mercado. En los registros del organismo se pueden encontrar diversas solicitudes de investigación entre 2010 y 2013. De hecho en 2011 los libreros de

San Diego realizaron una denuncia por posible colusión entre Santillana y SM. Sin embargo, todas las solicitudes fueron archivadas por no encontrarse pruebas suficientes que dieran cuenta de acciones contrarias a la libre competencia.

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