Hacienda sube proyección del precio de PIB 2021 y el 71% de los mayores ingresos proyectados es por cobre

Rodrigo Cerda, ministro de Hacienda, junto a la directora de Presupuestos, Cristina Torres y el subsecretario de Hacienda, Alejandro Weber.

En el Informe de Finanzas públicas del primer trimestre, el gobierno elevó a 6% la estimación de crecimiento. La deuda pública se estabilizará bajo 40% al 2025 y este año el déficit estructural será de 6%, el mayor de la historia.


El cobre ha sido el mejor invitado que ha tenido el gobierno este 2021. Su mejor aliado en medio de la crisis económica y sanitaria que afecta al país. Esto quedó reflejado en la presentación del Informe de Finanzas Públicas del primer trimestre.

Ante la Comisión de Hacienda del Senado, el titular de las finanzas públicas, Rodrigo Cerda, junto a la directora de Presupuestos, Cristina Torres y el subsecretario de Hacienda, Alejandro Weber detallaron el escenario macro fiscal que proyectan para este 2021, donde el metal rojo tuvo un rol protagónico.

En primer lugar, subió la proyección del precio promedio para este año a US$3,99 la libra. Esta es la tercera corrección consecutiva al alza que se realiza. Si en octubre del año pasado cuando se presentó la Ley de Presupuestos 2021, la previsión era de US$2,88 la libra, a fines del año pasado, en el Informe de Finanzas Públicas del cuarto trimestre se subió a US$3,35 la libra y ahora se empinó casi en los US$4 la libra.

“Hay distintos motores que nos darán el impulso a la economía. Uno de esos motores será la economía mundial, ya que estamos viendo una recuperación del escenario externo más fuerte de la que esperábamos tanto en comercio como en actividad”, dijo el ministro Cerda.

En ese contexto, agregó que “nos impacta directamente la recuperación de las importaciones de cobre en China, lo que nos permitirá exportar más y también tener mayores ingresos fiscales debido al aumento del precio”.

En el documento se menciona que el precio del cobre se ubicaba al cierre estadístico de este informe en torno a US$4,1 la libra promediando en lo que va del año US$3,88 la libra (38,5% superior al promedio de US$2,8 la libra registrada en 2020).

En el análisis del gobierno, la mejora responde al aumento de la demanda de China, con la producción industrial creciendo 17,6% anual durante los tres primeros meses del año. “Lo anterior se ha visto potenciado por el rezago que exhibe la oferta mundial, producto de las limitaciones en la producción derivadas de las medidas sanitarias impuestas por la pandemia y por una capacidad técnica que se ha mantenido sin cambios significativos desde 2014. En consecuencia, los inventarios de cobre cayeron hasta niveles históricamente bajos durante el primer trimestre del año, aunque ya registran una normalización en el margen”, sostienen.

Asimismo, esperan que se mantenga el impulso de la producción industrial china. “Esto, sumado a los recientes anuncios de la implementación de un amplio programa de infraestructura en Estados Unidos, por cerca de US$2 billones, sostendría elevada la demanda por esta materia prima, al menos durante el bienio 2021-2022”, señala el Informe de Finanzas Pública.

El impacto del mayor precio del metal no sólo se quedó en el aumento del valor promedio, sino que también tuvo un rol protagónico en los mayores ingresos que el fisco prevé para este año.

De acuerdo al gobierno, los ingresos fiscales aumentaron en US$5.591 millones en comparación a la última actualización de fines del año pasado. De ese total, US$4.000 millones proviene por los mayores recursos que entregará el cobre. En el detalle, se indicó que Codelco aportará US$2.044 millones extras, mientras que la minería privada US$1.918 millones. Así, en total, el 71% de los mayores ingresos proyectados se explican por el cobre.

Cabe recordar que este año, Hacienda cambió el cálculo que tenía para cuantificar los mayores ingresos que ingresan por cobre. Si a mediados de 2020, las estimaciones indicaban que la recaudación aumentaba en torno a US$22 millones por cada centavo de dólar adicional, ahora la cifra subió a unos US$35 millones, considerando solo Codelco. Y en la minería privada se prevé un efecto mayor, por lo que ambos sumarian cerca de US$70 millones extras por cada centavo de dólar mayor.

“Un mayor precio del cobre es sumamente relevante, pues nos va a traer mayores ingresos, que ocuparemos para financiar mayores gastos en este contexto de pandemia. Solo por el mayor precio del cobre estamos proyectando ingresos adicionales por cerca de US$ 4.000 millones para el fisco respecto a lo proyectado en el informe anterior”, dijo el ministro Cerda.

En este punto acotó que “en años normales esos mayores recursos los hubiéramos ahorrado, sin embargo, ahora decidimos gastarlos dada la situación de crisis por la que atravesamos”.

Ministro de Hacienda, junto a directora de Presupuestos y subsecretario de Hacienda.

En la presentación, Hacienda señaló que “el alza del precio del cobre de los últimos meses ha permitido alcanzar niveles similares a los observados en el período del boom de los commodities, sin embargo, la incertidumbre es alta respecto de la duración de este ciclo”. En ese escenario, enfatizan que “se debe recordar que lo que ocurra con la senda de ingresos estructurales del cobre estará en gran parte determinado por lo que se estime respecto del precio de referencia del cobre más que al precio efectivo del metal”.

En la proyección, los ingresos de los contribuyentes no mineros (resto de contribuyentes) también se corrigieron al alza US$1.700 millones. De acuerdo a Hacienda, la variación se debe a la recuperación del nivel de actividad económica que se proyecta para 2021 y la reversión de las medidas tributarias de reversión automática esperadas para este año que fueron efectuadas durante 2020.

Menor deuda

Pero el impacto del cobre también tiene efectos en el mediano plazo y en otras variables. Una de ellas es la proyección de la deuda pública. Si en el informe del cuarto trimestre del año pasado se preveía que la deuda como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) era de 42,9% al 2025, ahora ese indicador bajó a 39,5%. Si este escenario se compara con lo esperado en octubre de 2020, la contención de la deuda es mucho mayor, puesto que en ese entonces se proyectaba que este indicador llegara al 44,1% en 2025.

El secretario de Estado subrayó que “vemos que la deuda se va a empezar a estabilizar cerca del 40% del PIB al 2025, esto es algo menor de lo que teníamos en el IFP anterior, aunque tenemos más gastos en 2021”.

Cerda explicó que “una de las razones detrás de esto es que el patrón del precio del cobre que ahora está más alto nos entrega ingresos que nos permiten contener más rápidamente los niveles de deuda. Estamos delineando un escenario con más gastos, pero en la medida en que salgamos de la crisis sanitaria, y podamos crecer más y normalizar la política fiscal, debería haber un espacio considerable para que los gobiernos siguientes puedan hacer su programa de gobierno”, dijo el Ministro Rodrigo Cerda.

La directora de Presupuestos, Cristina Torres, detalló además que el gasto público crecerá este año 9,2% en comparación con 2020. “Esto significa un fuerte ajuste respecto del informe de finanzas públicas anterior, en que se preveía un nivel similar al del año pasado. Ello da cuenta del importante esfuerzo fiscal que se está realizando producto de las ayudas sociales entregadas para enfrentar la pandemia y que van más allá de lo que estaba previsto hasta hace unos meses”, indicó.

Este mayor impulso tiene repercusiones en los déficits fiscales efectivo y estructural. El primero pasa de 3,3% a 3,8%, mientras que el segundo sube de 4,2% a 6%. “Este es el déficit cíclicamente ajustado más grande en la historia y esto refleja lo que estamos haciendo en términos de ayudas y transferencias”, acotó Cerda, agregando que “este mayor déficit es la consecuencia de los estímulos adicionales que hemos tenido que hacer, y que hemos podido hacer gracias a nuestra responsabilidad fiscal y al mejor precio del cobre. Sin embargo, en la medida en que la crisis sanitaria y la pandemia vayan desapareciendo, también lo harán estos gastos transitorios, convergiendo el déficit hacia el marco de entendimiento que tenemos para los años que siguen”, dijo el secretario de Estado.

Sobre este punto, el secretario de Estado destacó que, a junio 2021, las trasferencias directas del Gobierno en la pandemia alcanzarán casi US$ 16 mil millones.

Escenario macro

En su presentación elevaron la proyección de crecimiento para 2021 pasando de 5% a 6%, y se sitúa en el piso del rango entre 6% y 7%. Para la demanda interna se elevó de 8,8% a 10,7%.

En la descripción de la situación económica, el informe afirma que en los primeros tres meses del año se ha configurado un escenario de mejores perspectivas económicas. Ahí destacan que el cierre de 2020 fue mejor al esperado, la economía ya recuperó el nivel de actividad previo a la crisis. A ello se suma que el proceso de vacunación mantiene su rápido y sostenido avance y el impulso externo ha mejorado de forma significativa.

El alza en la proyección de la demanda interna considera un mejor desempeño del consumo privado y de la formación bruta de capital fijo, en relación con lo estimado previamente. “Esto, considerando el importante repunte observado en las importaciones de bienes de capital (33% anual durante el primer trimestre de 2021) y los mayores niveles de confianza de las empresas respecto de lo observado al cierre de 2020”. Para el consumo privado, en tanto, se argumenta que “el mejor desempeño esperado se basa en la mejoría de los indicadores de confianza y en la gradual recuperación prevista para el mercado laboral, lo cual incidirá positivamente en el crecimiento de la masa salarial real. Lo anterior se verá fortalecido, durante la primera parte del año, por el incremento en las transferencias directas por parte del gobierno”.

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