Ricardo Trade, el hombre tras Brasil 2014

RICARDO TRADE

Foto: Lucas Alvarado

Ricardo Trade es el cerebro que ha organizado los grandes eventos FIFA en América durante los últimos 15 años.




Ricardo Trade es uno de los hombres fuertes de FIFA en América. Fanático de Corinthians, ha sido el cerebro a cargo de la organización de varios de los grandes eventos que el gigante sudamericano ha albergado en los últimos 15 años: Río 2007, la Copa Confederaciones de 2013, el Mundial de 2014, Río 2016, y el Mundial Sub 17.

Y fue precisamente él quien debió llevar adelante la Confederaciones, recordada por las radicales protestas que azotaron al país. "Fue algo terrible, pero mi disposición siempre fue la misma: si alguien hacía algo fuera de la ley, debía ser castigado. Tuvimos que hacer monitoreo en redes sociales y fortalecer la seguridad, porque en ese momento la impresión de los empleados de FIFA que estaban en Brasil era de estar viviendo una guerra civil. En algún momento se llegó a atacar los vehículos de FIFA. La policía ayudó y conseguimos enfrentar a los Black Block (encapuchados organizados), pero fueron momentos difíciles", recuerda.

Por eso, mira desde cerca lo que ocurre en Chile. Y desde la experiencia, asegura que el fútbol debe continuar, pese a que las manifestaciones también sigan. "No pienso que esos actos de violencia vayan a cambiar las cosas. En mi opinión, es mejor dialogar. Están los derechos civiles, donde la gente tiene derecho a protestar y manifestarse en desacuerdo con algo, pero también está el derecho a asistir al evento que uno quiera. Ninguno de los dos derechos se puede impedir", asegura.

Aunque evita aconsejar a sus pares chilenos, Ricardo Trade explica la fórmula que utilizó en Brasil: "Monitoreamos las redes sociales de estos grupos organizados para evitar que se coordinen enfrentamientos fuera del estadio. Adentro, el cambio va en los guardias privados, que están comenzando a tener un perfil mucho más amable con los espectadores, y así evitar la tensión".

Recuerda el bochornoso episodio de los 88 hinchas chilenos que ingresaron al Maracaná, en el duelo ante España. "Debimos haber previsto que personas sin ingresos no podían estar alrededor del estadio. Asumo mi culpa, porque debíamos haberlo regulado antes. Fue algo que no esperábamos, porque durante todo el Mundial las hinchadas fueron muy pacíficas", admite.

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