Quiénes están detrás de la “guerra lumínica” en la torre Telefónica

Desde amenazas de muerte a una "persecución" del arte. El diseñador Octavio Gana, quien junto a su hermana fundó el estudio de diseño Delight Lab, cuenta los problemas que han sufrido por las intervenciones artísticas del emblemático edificio en Plaza Baquedano.




En un inusual escenario de enfrentamiento conceptual y lumínico se transformó esta semana el edificio torre Telefónica, ubicado a un costado de la plaza Italia.

Convertido ya en telón de diversas proyecciones lumínicas durante las semanas posteriores al 18 de octubre del año pasado, esta vez recobró ese mismo espíritu luego de que las dos últimas noches las palabras “Hambre” (el lunes), “Humanidad” y “Solidaridad” (ayer) se reflejaran en la torre. Y que, para aliñar aun más el despliegue, desconocidos encendieran desde un camión fuertes focos que apuntaron al edificio, evitando que se viera la proyección de anoche.

¿Quiénes están detrás de esta “guerra”? Se trata de Delight Lab, un colectivo de arte creado por Octavio Gana Muñoz (36), diseñador en la Universidad de Chile, y su hermana Andrea (34), licenciada de Arte y Estética de la Universidad Católica. Ambos estuvieron detrás de la proyección, en octubre, de los conceptos “Dignidad”, "No estamos en guerra” y "Estamos Unid@s!”. El año pasado también intervinieron un edificio en Osorno apuntando a la nacionalización del agua, a pocos meses de ocurrido el mega corte de su suministro en esa ciudad.

La acción realizada el lunes por el estudio de diseño no pasó desapercibida. La proyección de la palabra “Hambre” -el mismo día en que hubo disturbios en la comuna de El Bosque en reclamo por falta de alimentos- generó amplios reproches por parte del oficialismo, mientras en las redes sociales la imagen se volvió viral.

En respuesta, ayer fue un grupo de jóvenes ligados a la derecha quien solicitó los servicios de Delight Lab para proyectar la palabra “Solidaridad”. El gesto fue aplaudido esta vez por el oficialismo.

Quien estuvo detrás de esta proyección fue el abogado José Francisco Lagos (26), director Ejecutivo del centro de estudios Res Pública. En conversación con La Tercera PM, contó que junto a un grupo de amigos -entre los que se encuentran ingenieros, abogados y periodistas- contrataron a Delight Lab para proyectar anoche la palabra “Solidaridad” en color verde.

Vale decir, al siguiente día siguiente de proyectar la palabra “Hambre”, la misma agencia de los hermanos Gana hizo lo mismo, pero esta vez con la palabra “Solidaridad” en una de las caras del edificio de Telefónica.

“Hicimos una vaquita como la que usábamos antes para jugar las pichangas y nos funcionó. A mí me pidieron que no contara cuánto nos costó. Yo no tengo un rango, lo único que quería es que saliera la palabra ‘solidaridad’. Entiendo que este cambio va en línea con lo que ellos (Delight Lab) quieren transmitir ahora. Si uno los contrata para poner cualquier mensaje no sé si lo harían. Nuestra idea fue proyectar un mensaje positivo y calzó con lo que querían hacer ahora, a diferencia de lo que fue el día anterior o como se interpretó lo del día anterior”, asevera Lagos.

El abogado afirma que nunca tomaron contacto directamente con Delight Lab. “Lo que hicimos fue contactar a una empresa que hacía cosas similares para ver si se podía proyectar ahí o en otras partes. Ellos lo gestionaron, es decir lo hicimos a través de un intermediario. Nosotros efectivamente pagamos, pero no sabemos a qué empresa corresponde la persona a la que le hicimos la transferencia y francamente eso no nos incumbe”, agrega.

Octavio Gana asegura que no han recibido remuneración alguna por los conceptos proyectados. Y a sus cercanos ha comentado que lo que buscan con sus actuaciones es remecer la conciencia de los problemas sociales que afectan al país. De hecho, una de las intervenciones más crudas y que generó mayor impacto ocurrió a pocos días del 18 de octubre, cuando por medio de luces proyectaron al Cristo que se erige sobre la fachada de la Universidad Católica con un ojo con sangre en alusión a las personas que sufrieron mutilaciones oculares en medio de las manifestaciones.

Octavio Gana, socio y fundador de Delight Lab.

“No nos han pagado por las frases, la frase solidaridad es una colaboración con Santiago Toledo. Él es un técnico audiovisual que ha trabajado para nosotros y hace trabajo social. Y nos pidió hacer esta proyección. Y si bien hubo en un primer momento un pago simbólico, éste se devolvió, porque sentimos que no correspondía. Fue una colaboración", sostuvo Gana. Agrega que desconocían la tendencia política del grupo que estaba detrás de la palabra “solidaridad”.

El diseñador denuncia que a través de mensajes directos a su teléfono celular y en Facebook ha comenzado a recibir “amenazas de amedrentamiento”. “Tuvimos un hackeo a nuestra cuenta en Instagram. Hemos recibido amenazas de todo tipo. Después recibimos también la amenaza del diputado (Schalper). Creo que hay una persecución al arte. Creo que los mensajes que se han dado han sido sumamente sinceros. Lo que tiene que ver con el hambre es que se sintiera que tienen que ser más rápido los mecanismos para poder repartir los alimentos y que la gente no tenga que salir a manifestarse en cuarentena”, asegura a La Tercera PM.

Gana afirma que como sociedad están poniendo un recurso de protección ante la justicia porque "nos sentimos una víctimas y sentimos que hay una persecución a nuestro trabajo. Tanto por las amenazas que hemos recibido por interno como por las recibidas por el diputado”, remata.

¿Y el camión que borró la proyección con luces?

El round más rudo ocurrió con la proyección, anoche, de fuertes luces por parte de un camión, que impidió que se visualizara la palabra “Solidaridad”. Desde Carabineros afirmaron a La Tercera PM que éste contaba con los permisos aprobados y, por lo tanto, no cursaron una infracción al conductor del vehículo que se estacionó al costado de Avenida Providencia iluminando con fuertes focos el costado del edificio.

El intendente metropolitano, Felipe Guevara, aseguró a La Tercera PM que “nosotros no hemos dado ningún permiso, porque no tenemos ninguna autorización”.

“Nosotros no podemos dar autorización que ocurren en toque de queda, porque no hay concentraciones ni hay marchas autorizadas. Lo que sí, cuando nos enteramos el otro día que alguien estaba proyectando sobre el edificio de Telefónica, hicimos una denuncia ante el Ministerio Público y éste le encargó la investigación a la Bicrim de Providencia”, sostuvo la autoridad. La denuncia a la fiscalía es por actividades que no cuentan con los permisos administrativos correspondientes.

A su parecer, las frases proyectadas en el edificio de Telefónica “demuestran que hay gente que quiere utilizar el sacrificio y el sufrimiento por compatriotas con fines políticos. Es cosa de ver las redes sociales de los parlamentarios del Frente Amplio y los comunistas durante ese día. En contexto de una protesta por gente que tiene hambre, resulta que hay un aprovechamiento político de parte de la ultra izquierda”, remató.

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