Dinamarca reabre colegios pese al temor de familias por el coronavirus

Una madre junto a su hijo, mientras mantienen la distancia social que sigue rigiendo en el país como medida preventiva, en Copenhague, Dinamarca. Foto: Reuters

El país es el primero en Europa en disminuir las restricciones a los escolares frente al Covid-19. Alrededor de 650 mil niños volvieron a las aulas, que fueron modificadas para mantener la distancia social.




Tras más de un mes de confinamiento y de manera gradual, todos los niños de hasta 13 años volvieron ayer a colegios y guarderías en Dinamarca. La primera ministra, Mette Frederiksen, recibió a algunos escolares en su retorno a un colegio en Copenhague y, ante el temor de los padres, aseguró que si registran cualquier repunte en las tasas de contagio por coronavirus volverán a endurecer las restricciones.

Dinamarca, con 5,6 millones de habitantes, fue uno de los países más “rápidos” en llevar a cabo una estrategia para contener el Covid-19. El 12 de marzo pasado ordenó una cuarentena antes de registrar fallecidos, convirtiéndose en uno de los primeros países en Europa en imponer cierres. Ahora vuelve a ser un pionero, esta vez para relajar las medidas ante la caída en la curva de contagios registrada en las últimas semanas.

Las cifras revelan que hay 6.681 casos activos y 309 víctimas fatales, mientras que se han realizado 77.712 test. Además, el Instituto de Enfermedades Infecciosas en Dinamarca aseguró que redujeron la cantidad de otras personas que infecta un caso positivo de 2,6 individuos antes del 12 de marzo, a 0,6 en la actualidad.

“Si abrimos Dinamarca demasiado rápido nuevamente, corremos el riesgo de que las infecciones aumenten demasiado y luego tengamos que cerrar nuevamente”, señaló Frederiksen tras ser consultada por posibles rebrotes como los que han tenido lugar en China.

Por esto es que el gobierno socialdemócrata anunció que el regreso a clases se implementará de forma pausada. Aproximadamente 650 mil alumnos regresaron a colegios y guarderías ayer, estrategia que se puso en marcha solo en la mitad de las ciudades danesas y en un 35% en Copenhague. El resto irá incorporándose hasta el 20 de abril.

El plan es que cada institución educacional vuelva a funcionar cuando tenga implementadas las medidas sanitarias, el personal capacitado y un acuerdo entre la directiva y las familias para retomar las clases.

En cambio, los alumnos de secundaria y preparatoria seguirán en clases online hasta el 10 de mayo.

Aulas distintas

Las autoridades danesas defienden que el regreso de los menores al colegio permitirá “a los padres centrarse en sus trabajos y mantener la economía en marcha”. Pero, de acuerdo al protocolo sanitario que rige en el país, no puede haber reuniones de más de 10 personas, por lo que las salas y clases fueron modificadas para adecuarse a las medidas sanitarias que habrían llegado para quedarse.

Foto: AP

Desde antes de ingresar a los colegios, los niños ven marcas de color verde en el suelo que sirven para ejemplificar la distancia social que deben mantener en cada momento. Durante las clases se implementaron pausas cada 45 minutos para que todos se laven las manos y en la sala los alumnos ya no compartirán mesas, sino que hubo un reordenamiento que los deja por separado y a dos metros de distancia.

Además, los profesores deben organizar los recreos en grupos pequeños y cuidar que se respeten las normas.

Según el diario danés The Local, los nuevos reglamentos representan un “dolor de cabeza para los maestros” que además de enseñar deben asegurarse de que los alumnos nunca estén en grupos de más de dos en las salas y en no más de cinco en el patio.

A pesar del plan danés contra el Covid-19, los padres temen por la salud de sus hijos. De acuerdo a Bloomberg, algunos padres formaron un grupo de Facebook y una petición que rápidamente obtuvo más de 40 mil firmas bajo la premisa “¡Mi hijo no será una rata de laboratorio!”.

Los comentarios sostienen que hay demasiadas incógnitas sobre el comportamiento del coronavirus como para “exponer” a sus hijos a retomar la rutina escolar y ante este escenario han llamado a un boicot contra el regreso a clases.

Los diferentes planes de las naciones europeas para dejar atrás el confinamiento evidencian, justamente, que no existe una estrategia única para enfrentar el virus.

Por ejemplo, Austria ordenó el martes la reapertura de algunos comercios y el lunes los españoles volvieron a los trabajos no esenciales. Además, el Parlamento danés estudia la reapertura de tribunales y empresas pequeñas.

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