Juan Cristóbal Meza, el compositor del cine chileno

Músico de Dawson Isla 10 y Tony Manero, grabó la banda sonora de Neruda fugitivo con la reputada Sinfónica de Bratislava.




No es Viena, Milán ni Londres. La pequeña ciudad de Bratislava, capital de Eslovaquia, podría no aparecer en el mapa europeo de la música docta, salvo por una excepción: acoge a la Bratislava Symphony Orchestra, la única agrupación del Viejo Continente especializada en música para cine.

Formada en el 2000, ha trabajado con renombrados compositores de bandas sonoras, como Hans Zimmer y Michel Legrand, y entre los filmes que han registrado su soundtrack con ella están Oldboy, de Spike Lee; Las brujas de Zugarramurdi, de Alex de la Iglesia, y Aftershock, la cinta estadounidense de Nicolás López.

A esta ciudad se dirigió el compositor chileno Juan Cristóbal Meza (51), para grabar la banda sonora de Neruda fugitivo, la cinta sobre el Nobel chileno que se estrenará el 17 de abril, con José Secall y Catalina Saavedra de protagonistas.

Autor de la música de Fuga, Dawson Isla 10, Post mortem, Teresa y la serie Prófugos, para Meza era una deuda personal trabajar con la orquesta eslovaca. "Un par de veces había pensado grabar con ellos, lo había cotizado y finalmente lo hice en Chile", cuenta.

Cuestiones presupuestarias, pero, por sobre todo, una infraestructura no disponible en el país, fue la razón de Meza para darle cuerpo en Europa a la música del filme dirigido por Manuel Basoalto, la primera producción local en grabar con la agrupación.

"Tiene un teatro especialmente acondicionado, con una sala de grabación al lado. Está pensado para grabar con el sistema de audio 5.1 y tiene micrófonos que registran el sonido como una sala de cine. Además, los músicos tienen la disciplina y mecánica para ejecutar una partitura en un par de días", cuenta el músico.

Dice Meza que si hubiera grabado la música en el país, habría necesitado arrendar el Teatro Municipal por seis días y luego un estudio de grabación por otras seis jornadas. "Sería tres veces más caro", agrega.

El compositor, hijo de la actriz Delfina Guzmán y el director teatral Gustavo Meza, mandó las partituras por mail, luego viajó a Eslovaquia y en cinco días tenía la música grabada. "Son 80 minutos y suena increíble. Es música sinfónica a la que agregué detalles de la tradición chilena, que tiene giros melódicos y ritmos asociados a la poesía de Neruda, en que se la puede evocar", relata. "Para componer la música, lo más desafiante fue encontrar una identidad y que estuviera conectada con el tema", agrega.

Neruda fugitivo narra episodios de la niñez y juventud del poeta, su huida a Argentina en 1949 -luego de haber sido declarado clandestino por el gobierno de Gabriel González Videla- y la entrega del Premio Nobel, a través de una narración retrospectiva que parte justamente en la entrega del premio, en 1971. "Neruda recuerda su vida cuando recibió el Nobel, con el viaje al sur, al territorio donde nació. Además, su huida es el momento en que está escribiendo el Canto general", señala el director Manuel Basoalto.

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