Médico chino dice haber creado las dos primeras bebés de diseño del mundo y genera polémica global por sus alcances éticos

Genetic Frontiers Gene Edited Babies
El doctor He Jiankui en su laboratorio / Foto AP

Médico modificó genéticamente un par de embriones logrando crear dos niñas inmunes al VIH. Mientras algunos expertos dudan de la veracidad del procedimientos otros cuestionan la moralidad de la práctica. ¿Es hora de bebés a petición de los padres?


La exclusiva la tuvo la agencia de noticias AP. Según una nota que dio a conocer este lunes, un investigador chino de nombre He Jiankui (de la ciudad de Shenzhen), modificó genéticamente un par de embriones conseguidos con la técnica de fertilización in vitro (FIV) y luego los implantó en un mujer. ¿El resultado? Dos niñas que hoy tienen casi un mes de vida y que son inmunes al VIH.

Por ahora, no hay evidencias ni un estudio científico publicado y validado por alguna revista especializada o por otros investigadores, sino solo las declaraciones de Jiankui, unos videos y su participación en una conferencia internacional sobre edición genética que comienza mañana en Hong Kong.

Jiankui, es investigador de la South University of Science and Technology of China y según el mismo explica en uno de los videos de casi cinco minutos que subió a YouTube “dos hermosas niñas chinas, llamadas Lulu y Nana nacieron hace unas pocas semanas, tan saludables como los otros niños y hoy están en su casa”.

Sus declaraciones han causado tal revuelo que incluso su propia universidad anunció una investigación inmediata. Según un comunicado, la universidad no tenía conocimiento del proyecto y señaló que incluso el investigador estaba con licencia y sin goce de sueldo desde febrero de este año. “Esto es una grave violación de la ética y los estándares académicos”, dijo la universidad. En lo inmediato, formarán un comité independiente de expertos para investigar el caso y mantendrán al médico fuera de la universidad por los próximos tres años.

En términos sencillos, el procedimiento consistió en tomar dos óvulos de una mujer a la que solo identificó como Grace. En el laboratorio, estos óvulos fueron fertilizados con los espermios de Mark (su esposo) y justo después de esa acción, introdujeron una proteína e información genética que reemplazó una parte específica del genoma por otra (técnica CRISPR-cas9). En este caso específico, la modificación otorga esas dos niñas inmunidad frente al virus del VIH al cerrar la puerta de ingreso por la que este virus contagia al ser humano.

A los pocos días, esos embriones -todavía en el laboratorio- fueron sometidos a nuevas pruebas y al confirmar que seguían su proceso de división celular sin problema, fueron implantados en el útero de la madre. Así, Lulu y Nana crecieron hasta ser fetos sanos y nacieron completamente normales, según Jiankui, quien asegura que siguieron muy de cerca su embarazo y que tras su nacimiento, fueron sometidas a otras pruebas genéticas y de sangre que confirmaron que no tenían nada extraño.

El padre de las mellizas es VIH positivo y ha sufrido discriminación a causa de su enfermedad. Que las dos pequeñas y otros niños más no pasen por eso, es el objetivo de este procedimiento. Según Jiankui también modificó los embriones de otras seis parejas durante los tratamientos de fertilidad, pero hasta ahora solo ha logrado un embarazo y el nacimiento de estas dos pequeñas.

Para el doctor Kiran Musunuru, experto en edición genética de la Universidad de Pennsylvania y editor de una revista de genética, lo que hizo Jiankui es “inconcebible… un experimento con seres humanos que no es moral ni éticamente defendible”.

George Church de la Universidad de Harvard, no condenó el hecho y dijo que es justificable intentar una edición de genes para un problema de salud.

Jiankui en su laboratorio. Foto: AP

En Chile, el profesor Ricardo Moreno, profesor de la Facultad de Ciencias Biológicas y miembro del Centro de Bioética de la Facultad de Medicina de la U. Católica señala que no hay manera de contrarrestar la versión del médico chino, pero que en caso de ser cierto, hay dos elementos importantes que se deben tener en cuenta y en este caso, no fueron consideradas: la bioseguridad y bioética.

“La bioseguridad se refiere a cuan riesgosa es o no una técnica. Por ejemplo, si tomo un medicamento para el dolor de cabeza, no me dañe el hígado. En este caso, la técnica de edición genética es todavía muy riesgosa. Todos los trabajos que se han realizado, muestran que no solo se altera el gen que se quiere modificar, sino que se generan otras mutaciones espontáneas que no se pueden controlar y eso es un gran riesgo. En este caso específico, además, no solo se modifica el ADN de las dos niñas recién nacidas, sino que estas modificaciones también afectarán a sus hijas y nietas”, dice Moreno.

A juicio del profesor de la UC, el que hoy existan tratamientos efectos contra el VIH tampoco justifica el riesgo de edición genética, porque sus riesgos son más que los beneficios que podría tener.

Sergio Valenzuela, académico del Departamento de Bioética y Humanidades Médicas y ginecoobstetra de la U. de Chile que en este caso específico la primera pregunta que hay que hacer es si se perseguía una finalidad terapéutica o se traba de eugenesia (uso de la ciencia para mejorar la especie humana). “El tema de la edición genética ya está instalado. El tema es como se use ese conocimiento. Hay varios filósofos que ya han advertido sobre la manipulación y la intervención que se puede hacer sobre el ser humano. La puerta a la eugenesia está abierta”, dijo.

En todo caso, Valenzuela cree que hay que tener cuidado con este tipo de investigación porque sin paper, ni pares que validen el trabajo, inmediatamente se viene el recuerdo de Hwang Woo-suk, el científico corano que dijo en 2004 haber clonado células madre embrionarias por primera vez

Julian Savulescu es un reconocido filósofo y experto en ética de la Universidad de Oxford. Es de lo que cree que la ciencia está al servicio del ser humano y que si puede mejorar su salud y supervivencia es bienvenido. Sin embargo, respecto del trabajo de Jiankui dijo que la edición de genes en sí misma es experimental y advirtió que está asociada con mutaciones que van más allá del objetivo a modificar y que son capaces de causar problemas genéticos en etapas tempranas y posteriores de la vida, incluso la posibilidad de desarrollar cáncer. “Si es verdad, es monstruoso”, agregó.

Antes de Lulu y Nana, el investigador chino dijo haber realizado la misma edición genética en ratones, monos y embriones humanos en el laboratorio durante varios años y adelantó que ha solicitado patentes sobre sus métodos.

El objetivo último de este investigador es que las personas no tengan riesgo de contagiarse con VIH, una enfermedad que se ha convertido un problema en su país. “Sus padres no quieren un bebé de diseño. Solo un niño que no padecerá una enfermedad que la medicina ahora puede prevenir”, recalca Jiankui.



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