Test de personalidad: ¿Qué placa tectónica eres?

Casas destruidas tras el terremoto de Valdivia de 1960.

En Chile convergen tres placas tectónicas, cada una con características que las distinguen y que se pueden trasladar metafóricamente a los humanos.




Cuándo comienza un conflicto, ¿usted es de aquellas personas que crea el conflicto, es víctima del conflicto o es la que trae las cabritas para presenciar el conflicto? Con esta pregunta parte el "Test de Personalidad de Placas Tectónicas", elaborado por el sitio ChileCientífico.

A primera vista, se ve como un juego. Pero toma cómo referente uno de los aspectos de configuración de nuestro país fundamental, la diversa configuración de placas tectónicas que presenta. El elemento que nos recuerda, con menor a mayor intensidad, que la Tierra es un planeta vivo, y que los temblores y terremotos, son solo muestras superficiales del movimiento permanente al interior de ella.

Tres personalidades

Son tres las placas tectónicas que convergen en Chile. Desde el extremo norte y hasta la península de Taitao, se ubican la placa oceánica de Nazca y continental Sudamericana. Al sur de Taitao, convergen la la placa Antártica y la Sudamericana.

Las placas sí tienen un carácter, geológico claro está, dice Felipe Orellana, geólogo, asesor técnico en Fundación Ciencia Ciudadana y profesor de Geología en la Universidad Católica de Temuco, y realizador del test junto a Paulo Dávalos. Cuenta Orellana que la idea del test nació luego de una serie de charlas sobre el tema. Fue así como con un amigo publicista le dieron forma. "Mucha gente decía que no sabía que habían más placas", comenta.

Detectaron que mucho se habla de temblores en Chile, pero poco se sabe de cómo se forman. "En particular con las ciencias de la Tierra, y en todas las ciencias, es necesario entender qué es la ciencia. Hoy tienes mucha gente que habla de ciencia, pero las redes te permiten promocionar información sin una contraparte documentada", sostiene Orellana.

Cada una de las placas tiene características que las distinguen. Podríamos hablar entonces, dice Orellana, de tipos de "personalidades" de cada una de ellas.

En el caso de la Placa Sudamericana, sus "rasgos" son que limita con la placa del Caribe, Norteamericana, Antártica, Nazca y Africana. Se encuentra en constante movimiento, como todas las placas, pero sólo recibe subducción por el oeste tanto de la Placa de Nazca como de Antártica. "Al existir subducción, la Placa de Nazca propicia la formación del cinturón de fuego del pacífico, y al introducirse por debajo de la Placa Continental le inyecta agua y corteza oceánica lo que a grandes presiones y temperaturas se funde formando actividad magmática, la cual se manifiesta en el volcanismo (ósea Nazca literalmente desespera a ratos a la placa Sudamericana)", indica Orellana.

La Placa de Nazca, en tanto, limita con la placa Sudamericana, Antártica, Pacífico Oriental, Cocos y subduce, es decir, se hunde por debajo de la placa Sudamericana, entre seis a ocho cm/año desde hace unos 25 millones de años. Este esfuerzo es más o menos constante a lo largo del margen chileno, siendo el ángulo aproximado con el que la placa se introduce por debajo del continente entre 20 a 30 grados, salvo a la altura de la isla Juan Fernández (33°S), donde la subducción es plana, es la razón, dice Orellana, "por la cual difícilmente encontraremos volcanismo activo en esas latitudes".

Al norte de los 33°S la subducción es más "hambrienta" y no permite la acumulación de sedimentos, dicho en técnico la tasa de subducción es más rápida que la tasa de sedimentación (cantidad de sedimentos que se acumulan dentro de la fosa). De hecho, la famosa fosa de Atacama es, en parte, consecuencia de esto, siendo literalmente un hoyo en las costas del norte.

La Placa Antártica limita con la Placa de Nazca, Sudamericana, Africana, Australiana, Scotia (Placa presente en la punta del extremo Sur de Chile) y Pacífico. Subduce aproximadamente 2 cm/año desde hace unos 25 millones de años a la placa Sudamericana.

Chile posee una diversidad tectónica reflejada en estas tres placas, característica que ha dejado a lo largo de nuestra historia diversos terremotos y erupciones volcánicas. Por ello, dice Orellana, en lugar de buscar predecir cuándo existirá un nuevo "choque" de personalidades entre ellas, "es mejor estar alertas y ser capaces de convivir y minimizar los impactos a estos -intensos- cambios de humor".

Presentar la ciencia de este modo, es darle una mirada más local y cercana a la comunidad que no es científica, para que lo entienda desde lo cotidiano."Chile es un país geológico, un país sísmico, volcánico, pero siempre nos quejamos de que tiene estos desastres, pero tiene virtudes particulares tiene como las diferencias geográficas y eso responde en parte por las placas tectónicas", indica Orellana. La "loca geografía" nacional, no es más que resultado de ese movimiento de placas. 

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