Hollywood jamás deja de mirar a la Casa Blanca. Cuando muchos contemplan la reciente cumbre de Donald Trump y Vladimir Putin como el más humillante acto de genuflexión protagonizado por un presidente estadounidense ante los rusos, en California se preparan para atacar con patriotismo. La película se llama First man y cuenta la historia del Apolo 11, la misión que puso por primera vez a un hombre en la Luna.

Fue el logro que les dio ventaja a los norteamericanos sobre los soviéticos en una carrera espacial dónde estos últimos parecían correr solos. Pero First man no sólo tiene vocación de oportunidad. También es una de las películas más esperadas del año por el calibre de sus involucrados, empezando por su director Damien Chazelle, el joven genio del cine de Estados Unidos, responsable del exitoso musical La La Land (2016), ganador de cinco premios Oscar. Además lo reúne otra vez con Ryan Gosling, que en La La Land era un orgulloso pianista de jazz y que acá es nada menos que Neil Armstrong, el primer hombre en la Luna al que alude al título original del filme.

Según informó el director del Festival de Venecia, Alberto Barbera, la película fue elegida para inaugurar la Mostra, el próximo 29 de agosto. Su llegada al encuentro italiano es coherente con el calendario de exhibiciones de las cintas que buscan un Oscar: La La Land también se mostró en ese mismo encuentro en el 2016, donde Emma Stone se llevó la Copa Volpi a Mejor Actriz, un prólogo a su futuro Oscar.

Producida, entre otros, por Steven Spielberg, First man ya tiene fecha de estreno en Chile para el próximo 11 de octubre y su trailer fue lanzado hace un mes. En él se ve a Neil Armstrong (Ryan Gosling) en un constante tira y afloja entre las demandas de su familia (era un modélico padre de familia) y la NASA, hambrienta de ir más allá en la carrera espacial. También se da a entender como la aventura por llegar finalmente a la Luna el 21 de julio de 1969 fue una empresa plagada de dificultades y partidas falsas. Accidentes fatales, incendios y misiones abortadas allanaron y templaron el carácter de los hombres del programa Apolo, al que en 1961 el presidente John F. Kennedy puso el objetivo de "poner un hombre en la Luna y retornarlo sano y salvo a casa", antes de que culminara la década.

Por eso es sintomático que el anuncio de la apertura de Venecia con el filme de Chazelle haya sido hecho a dos días de conmemorarse el aniversario 49 del despegue del Apolo 11 desde el Centro Espacial Kennedy. "Es especialmente conmovedor compartir la noticia del estreno de la película en Venecia tan cerca de la conmemoración del despegue y posterior alunizaje", afirmó ayer Damien Chazelle.

De cierta manera, el anuncio del filme de apertura en el Festival de Venecia es también el preludio al inicio de la temporada de premios en Hollywood.