El científico australiano David Goodall, que pidió asistencia a la Fondation Exit International en Suiza para suicidarse, se ha inyectado un medicamento letal y ha fallecido hoy, según confirmó la entidad a medios helvéticos.

"A las 12h30 de hoy el profesor David Goodall, de 104 años, falleció apaciblemente en Basilea por una inyección de Nembutal", un barbitúrico, escribió en Twitter el médico Philip Nitschke, fundador de la fundación.

https://twitter.com/philipnitschke/status/994527758381404166

Goodall quien no tenía ninguna enfermedad terminal, consideraba que su calidad de vida había empeorado y que quería morir.

A principios de año pidió a las autoridades australianas que le permitieran suicidarse con asistencia, pero lo rechazaron y decidió viajar a Suiza, donde varias  fundaciones ofrecen este servicio.

"Habría preferido terminar en Australia y lamento mucho que Australia está  atrasa con respecto a Suiza" en esta cuestión, dijo a la prensa el miércoles en un hotel de Basilea. Además dijo que esperaba que su "partida" haga que las cosas cambien en su país y se permita que las personas mayores puedan decidir cuándo y dónde desean morir.

El suicidio asistido, con ayuda de otra fundación suiza, Eternal Spirit, tuvo lugar en un apartamento en el que Goodall murió rodeado de sus nietos y de un amigo.

Goodall, investigador honorario de la universidad Edith Cowan de Perth,  pidió que su cuerpo sea entregado a la ciencia o que, en caso de ser rechazado,  que se esparzan sus cenizas en Suiza. También pidió que no se celebre ninguna  ceremonia tras su muerte.