Rusia "no admite" las acusaciones "sin pruebas" y los ultimátums de Londres sobre el envenenamiento del exespía Serguéi Skripal en Reino Unido, advirtió este miércoles el Kremlin, que hizo un llamado al "sentido común".

"Moscú no admite las acusaciones sin pruebas y no verificadas, y el lenguaje de los ultimátums" declaró a la prensa el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. "Rusia no tiene ninguna relación con lo que ocurrió en Reino Unido", insistió.

La primera ministra británica, Theresa May, consideró el pasado lunes "muy probable que Rusia fuera responsable" del envenenamiento de Serguéi Skripal y su hija Yulia, el 4 de marzo en la ciudad inglesa de Salisbury.

May dio de plazo hasta el martes por la noche para que Moscú diera explicaciones a la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), ante lo que el ministro ruso de Relaciones Exteriores respondió el martes que su país es "inocente".

Ante la falta de explicaciones por parte de Moscú, Theresa May reunirá este miércoles a su Consejo de Seguridad Nacional, que podría adoptar sanciones contra Rusia.

"Esperamos que se imponga el sentido común y que otros países al menos se pregunten si existe o no una prueba y si los reproches contra Moscú están justificados", declaró este miércoles el portavoz del Kremlin, quien reiteró que Rusia "sigue abierta a cooperar en una investigación sobre las causas del incidente".

Una de las sanciones a Rusia podría ser el cierre de la televisión RT, considerada un órgano de propaganda pro-Kremlin y ya en la mira del regulador británico de medios.

"Cualquier acción ilegal contra un medio ruso en Reino Unido conllevará medidas de represalia basadas en la reciprocidad", advirtió Peskov.