En el Salón Multiuso del Palacio de Tribunales, esta mañana, la ministra en visita para causas de Derechos Humanos, Paola Plaza, y el coordinador nacional de Derechos Humanos de la Corte Suprema, Mario Carroza, dieron inicio al tercer panel de expertos en el marco de la investigación penal por la muerte del poeta Pablo Neruda.

Hace cinco años, el segundo panel de peritos nacionales y extranjeros dio a conocer los resultados, descartando que Ricardo Eliecer Neftalí Reyes Basoalto hubiese muerto por cáncer de próstata.

Entonces, se descubrió una toxina en los restos del Nobel, hallazgo que obligaba a generar otro análisis para llegar a la conclusión definitiva. En un molar del literato se encontró Clostridium botulinum, neuro toxina bacteriana causante del botulismo. Frente a ello, se encargaron estudios de genómica bacteriana. Así, en base a un perfil genómico, se podría establecer si se trató de una bacteria cultivada en un laboratorio, lo que haría evidente la intervención de un tercero.

La pericia se hizo en los laboratorios Mac Master de Canadá y Copenhagen de Dinamarca.

La ministra Plaza precisó que el segundo panel recomendó efectuar análisis adicionales respecto a la sustancia encontrada y para establecer si “se trató de una cepa manipulada en laboratorio”. Resaltando que este tercer panel de expertos “del más alto nivel internacional” se centrará en aspectos netamente científicos, Plaza indicó que su convocatoria fue definida “para dilucidar esas circunstancias en torno al hallazgo del costridium botulinum en los restos del poeta”.

El deceso del poeta está siendo investigado desde 2011, a raíz de una querella del Partido Comunista que desarrollaba la tesis de que el escritor, prominente figura de esa tienda, fue envenenado mientras se encontraba hospitalizado en la Clínica Santa María, tras el golpe de Estado de septiembre de 1973.

El 8 de abril de 2013 se realizó la exhumación de sus restos en lo que fue su casa en el balneario de Isla Negra. Éstos fueron enviados a Carolina del Norte en Estados Unidos y a la Universidad de Murcia en España.

El primer informe elaborado por el Servicio Médico Legal, indicaba que Neruda efectivamente padecía un cáncer de próstata avanzado con metástasis, situación de salud que lo obligó a renunciar a su cargo en la Embajada de Chile en París en febrero de 1973, pero esas pruebas no permitían establecer las causas exactas de su muerte ocurrida el 23 de septiembre de ese año.

“Estamos ad portas de poner término a una investigación que nos parece que ha sido trascendental entre las diferentes otras investigaciones que se han llevado a cabo dentro de la justicia transicional. Nos parece que en este caso ha habido una prueba pericial bastante profusa y que nos permite estar en este tercer para determinar si una sustancia puede ser determinante o no en el caso de la causa de muerte de Pablo Neruda”, expuso el ministro Carroza este martes.

Carroza señaló que en caso de establecerse científicamente que hubo intervención de terceros en la muerte de Neruda, la magistrada Plaza va a tener que tomar las determinaciones correspondientes.

“Hay que ver si efectivamente hay responsables de esa intervención, o sea, si existen esos terceros. Si estos terceros efectivamente son posibles de ubicar entonces tendrán que tomarse las decisiones que digan relación con sus responsabilidades”, planteó.