El alcalde de La Florida, Rodolfo Carter, cuestionó la labor del ministro de Vivienda, Carlos Montes, a propósito de la erradicación del Campamento Dignidad, un asentamiento ilegal en el que el jefe comunal y funcionarios del municipio fueron atacados este jueves, al notificar a sus habitantes que se procederá a su desalojo.

“Tenemos 1.472 tomas a lo largo de Chile y en cada una estamos tratando de buscar soluciones. Hay algunas que tienen más avanzado, o sea, que tienen constancia, en el caso de Antofagasta, por ejemplo, hay distintas que se han ido trabajando con distintas realidades, distintos campamentos. No es fácil en todos los lugares. No cualquiera que lo pide se hace”, expuso Montes, consultado por el tema en Limache.

Carter envió un oficio al Ministerio de Vivienda para que se entregue una solución definitiva a la toma que se emplazó en la quebrada de Macul desde el estallido social. En el lugar, que abarca las comunas de La Florida y Peñalolén, viven -según estimaciones- 750 familias. Este jueves, en tanto, informó de la aplicación de un decreto para iniciar el desalojo.

Asegurando que él vivía a dos cuadras de la zona que debe ser desalojada, el ministro señaló que se trata de una ocupación en un terreno en el que las familias están expuestas al desborde del río.

“Para que el alcalde sea preciso en lo que dice. Nosotros desde el comienzo planteamos que ellos deberían salir a un campamento de tránsito, al igual que en otros lugares. Y a partir de eso postular a distintas alternativas. Los vecinos, que son en general extranjeros, plantearon que ellos querían salir, siempre y cuando tuvieran asegurado que después iban a tener casa en determinado tiempo. Eso no se les pudo asegurar. El alcalde ofreció un lugar para ubicarlos. Nosotros estamos esperando ese lugar y saber dónde es porque va a ayudar, pero el paso posterior lo tenemos que construir buscando alternativas”, sostuvo el titular del Minvu.

Montes precisó que “la motivación mayor para actuar sobre ese campamento es que corre riesgo”.

“En cualquier momento se puede salir del Zanjón de la Aguada y pasar por encima de las familias. Yo personalmente, cuando vivía ahí al lado, más de una vez me tocó en la noche ir a ver, porque hubo que sacar a las personas del lado del Zanjón porque hubo riesgo de salida. Bueno, tenemos mucha sensibilidad”, comentó, asegurando que en este tipo de casos buscan soluciones, “pero no son mágicas”, advirtió.