Han pasado 49 días desde que Marcela Cubillos asumió en la cartera de Educación, y hasta la fecha, no había realizado mayores críticas a la administración anterior en la materia. Aquello comienza a quedar en el olvido, pues hoy la secretaria de Estado cuestiona en duros términos la forma en que se aplicó una política dirigida a uno de los puntos que dicen, es prioritario para este gobierno, la educación parvularia.

Y es que ha quedo al descubierto que el programa de Jardines Meta comprometido por la Presidenta Michelle Bachelet no cumplió. Pese a que se aseguró que entre 2014 y marzo de 2018 se generarían 70 mil nuevos cupos, lo cierto es que al tercer mes de este año sólo se habían logrado 41 mil cupos.

En entrevista con La Tercera la ministra Cubillos abordó por primera vez la problemática y dio cuenta de las acciones que tomará el Ministerio para identificar a posibles responsables, ya que como relata, además, acá se invirtió más de cuatro veces de lo que correspondía, por lo que recurrirá a la Contraloría General de la República.

¿Qué pasó con esta iniciativa ministra?

El programa de Jardines Infantiles Meta se ejecutó de forma muy irresponsable. Es un programa que al final terminó jugando con las ilusiones. Es bien indignante ver que se hizo en el gobierno anterior con bastante irresponsabilidad. Se jugó con las ilusiones de niños y familias.

Se hizo un programa que no se diseñó bien, que no se evaluó bien, tremendamente caro y que además, no fueron capaces de terminar.

¿Qué acciones seguirán? 

Lo que queremos hacer con la información que tenemos, es ir a Contraloría a dos cosas concretas. Primero, la última auditoría es de abril de 2017,  por lo que hay un año entero no auditado y queremos que se audite el final de este proceso hasta antes de que asumiéramos.

Lo segundo es pedirle que aumente o amplíe la muestra que ha auditado. Ya que al 2017 solo se hizo respecto del 3% del programa y al ver los resultados, en más de un 40% ya había observaciones, por lo que lo lógico es aumentar la muestra para tener claro qué falló y donde están las responsabilidades.

¿Cuánto costó este programa?

Es un programa que costó mil millones de dólares, y de los cuales hoy, 254 jardines no funcionan, de los 472 que estaban anunciados.

No funcionan, porque o está paralizada su construcción o la empresa ha quebrado en el camino. Están todos los materiales comprados y no se han podido terminar, están puestos en bodegas.

¿Pero, se mejoraron aspectos de la cobertura de la educación parvularia?

Este programa no se hizo cargo tampoco de ir a aumentar cobertura. Hay ciudades, por ejemplo en Laja, que habían cinco jardines y se construye el sexto Meta, que no ha sido capaz de completar su matrícula.

O, por ejemplo en Caldera, donde había un muy buen jardín del Hogar de Cristo, que funcionaba muy bien y a menos de 100 metros instalaron uno del programa Meta, entonces cerró el del Hogar de Cristo. Simplemente los alumnos se trasladaron. No ha significado un aumento de la cobertura.

O sea se gastó más plata y usted dice que se gastó mal

Se ha gastado mucha más plata de la que se debió gastar. Aumentar cupos, que es lo que nosotros hubiéramos querido hacer y que es lo que queremos hacer, te cuesta tres millones de peso por niño, pero construir jardines en este caso terminó costando más de 12 millones, o sea cuatro veces más.

Yo creo que aquí estamos ante un programa que no se evaluó, que se implementó mal y que se gastó mal la plata de todos los chilenos.

Cuando se hace un programa en que se gasta cuatro veces más de lo que se podría haber gastado para aumentar la cobertura, cuando se instalan jardines o cuando se pretenden instalar donde ni siquiera había demanda, o peor aún, cuando se ilusiona a comunidades enteras, se pone la publicidad y este no se construye, claramente fue un anuncio de parafernalia.

Ha sido sorpresivo ir encontrando cada vez más información desde que llegamos al gobierno.

¿Esto ha significado el despido o la renuncia de algunas autoridades?

Sí. Al poco tiempo de que llegamos al gobierno se le pidió la renuncia a la vicepresidenta de la Junji, también a quien estaba a cargo del programa Meta y a la persona que llevó la auditoría de este programa.

¿Qué esperan hacer ustedes con este programa?

Nosotros tenemos una visión distinta en el sentido de que queremos aumentar la cobertura en los lugares donde efectivamente se necesita, para que tenga sentido hacerlo. Lo queremos hacer con calidad. En segundo lugar queremos que se audite bien esta herencia que nos han dejado.

Nos hemos encontrado con comunidades lógicamente muy frustradas que vieron en el sitio el anuncio. Muchos ven jardines preciosos que están a medio terminar y paralizada la obra o porque la empresa quebró o porque no se ha podido seguir. Junto a ellos, además, hay bodegas completas con las cunas, materias y todo un equipamiento.

Queremos que se audite eso, pero al mismo tiempo dejar claro que es el ejemplo de una muy mala política, en que se gasta cuatro veces lo que se debió gastar y que juega con ilusiones de niños y familias.

¿Esto podría significar que algunos de los jardines comprometidos finalmente no vean la luz?

Tenemos que estudiar la situación, uno por uno, porque se jugó con ilusiones de comunidades. Queremos ser transparentes, responsables y solidarios con las personas que han visto con mucha ilusión la construcción de un jardín infantil y que el gobierno anterior no fue capaz de cumplirles esa promesa.

Nosotros ese factor de esperanza también lo vamos a considerar.

¿Hay alguna estimación de cuánto más les podría costar poner en marcha la totalidad del programa?

Estamos haciendo un completo estudio de lo que se ha recibido y de qué se puede hacer hacia adelante, porque hay jardines que están paralizado su construcción al inicio, otros que les queda un 20% para terminar, se está gastando en bodegaje, se está gastando en  seguridad.

Esto fue de manual el mal gasto de recursos público. Estamos haciendo un completo levantamiento de esta información.

¿Tendrá algún impacto en el Presupuesto?

Justamente cuando se está discutiendo el presupuesto y el Presidente ha planteado con total responsabilidad donde están los ejes, son el tipo de programas que no se pueden volver a implementar ni se pueden volver a diseñar.

Un programa donde se gastan más de cuatro veces lo que se debiera gastar, un programa que no se tiene ni si quiera la capacidad de gestión para terminar y que además es  un programa que despierta la ilusión de montones de familias que se quedan frustradas.