En Chile, en el Obispado de Osorno se informó que el prelado Juan Barros no ha estado presente en actividades pastorales durante las últimas dos semanas y que se encontraría con licencia médica.

La última información concreta fue un breve comunicado, emitido el pasado 19 de abril desde esa diócesis, el cual decía que "nuestro obispo está con alguna dificultad en su salud y se agradece la comprensión y oraciones. A la vez que reitera su permanente disponibilidad a las orientaciones del Santo Padre".

La situación es distinta en las otras dos diócesis con obispos apuntados como cercanos a Karadima.

En la Región del Maule, el obispo de Talca, Horacio Valenzuela, ha mantenido su agenda en forma regular, aunque la única actividad pública del último tiempo fue una ordenación sacerdotal que encabezó en la Catedral de Talca, el 21 de abril, y que contó con la asistencia de cerca de 400 personas.

En ese obispado informan que no ha habido manifestaciones ni de apoyo ni de rechazo hacia el prelado, quien sostuvo, hace dos semanas, que "por ahí no pasa la solución", respecto de dar un paso al costado.

El obispo de Linares, Tomislav Koljatic, ha realizado todas sus actividades de manera normal, destacándose la misa por los trabajadores realizada el viernes pasado en la Catedral de Linares, cuatro confirmaciones en los decanatos de Parral y Cauquenes, y un corte de cinta en una nueva capilla de Curepto, a la que también asistieron autoridades comunales. El obispo tampoco ha recibido manifestaciones de ningún tipo.