Puede afirmarse con seguridad que la etapa eufórica de 2018 se acabó. El valor de las acciones se redujo casi US$3 billones en seis días, la volatilidad aumentó y el mejor inicio de un año en tres décadas quedó aniquilado. ¿Y ahora qué?

Comprar, vender o mantener: elecciones simples, nunca fáciles. ¿La racha alcista ya lleva demasiado tiempo? ¿Se debe comprar en la caída? ¿Qué pasa con las valuaciones? El siguiente es un desglose de los argumentos alcistas y bajistas.

VALORACIONES

Argumento bajista: las acciones están caras. Sin ir más lejos, este fin de semana, la ex presidenta de la Fed, Janet Yellen, dijo que las acciones están altas con ratios precio/ganancias cercanos al extremo superior de sus bandas históricas. Las compañías del S&P 500 se negocian a casi 23 veces las ganancias, coeficiente sólo igualado una vez desde la burbuja de las punto-com. La última vez que se vio un nivel así fue tras la crisis financiera, cuando las ganancias eran esencialmente inexistentes.

Argumento alcista: las ganancias están bien… realmente bien. El mercado se halla en medio de una de las mejores rondas de mejoras de las ganancias corporativas para las empresas del S&P 500 registradas hasta hoy. En suma, las estimaciones correspondientes a las ganancias 2018 aumentaron más de US$10 por acción desde mediados de diciembre, nivel cuatro veces más alto que en cualquier lapso desde al menos 2012, según datos recopilados por Bloomberg.

Si se hace la medición utilizando esas estimaciones, las valuaciones no resultan tan altas –incluyendo como factor las estimaciones y la negociación de acciones en 2018 a un múltiplo de 17,7-. Si se toman en cuenta los pronósticos de 2019, el ratio precio/ganancias se reduce a un saludable 16.

CONSUMIDORES

Argumento bajista: los consumidores se sienten bien, quizá demasiado bien. Una ráfaga de euforia invadió las acciones durante uno de los inicios de año más fuertes de que se tenga registro, en tanto se volcó efectivo a un ritmo sin precedente. El porcentaje de personas que esperan que el mercado bursátil suba es el más alto registrado hasta el momento, lo cual suele ser un indicador de que se acerca un límite del mercado. La última vez que el optimismo se aproximó a este nivel fue a comienzos de 2000.

Argumento alcista: la confianza de los consumidores, que mide el optimismo de la gente respecto del bienestar de la economía, ronda el nivel más alto en 17 años, fortaleciendo el optimismo con respecto a que el motor de la economía marcha. Esto debería traducirse en mayores ganancias de las empresas y dar margen al mercado para funcionar.

BONOS

Argumento bajista: si los retornos siguen subiendo, la renta fija empezará a parecer más tentadora que el mercado de acciones. Desde la crisis financiera, estas han sido relativamente más atractivas, con rendimientos más altos que los bonos. Pero al subir las tasas del Tesoro, la brecha de las posibles recompensas a cosechar se reduce. El diferencial entre los rendimientos de los bonos y las ganancias de las acciones se contrajo hasta el nivel más bajo en ocho años, con el riesgo de un punto de inflexión en el cual los compradores podrían sentirse más inclinados a poner el dinero en el mercado de renta fija.

Argumento alcista: las tasas subirán en respuesta a un crecimiento económico fuerte, lo cual no tiene por qué ser malo. "Dado que la economía se normaliza, las tasas también deberían normalizarse", dijo Brad McMillan, director de inversiones de Commonwealth Financial Network. "Y lo que vimos hasta ahora son tasas que empiezan a volver a zonas normales. Si conseguimos que las tasas vuelvan al lugar en que deberían estar, tal vez en unos años retornemos a una economía normal. Y ese ha sido el objetivo de la política pública en los últimos 10 años".