A tres días de que se realicen las elecciones generales en Reino Unido, el tema de la seguridad se encuentra en el centro del debate, luego de que Londres volviera a sufrir el sábado un ataque terrorista en el que murieron siete personas y decenas quedaron heridas. Se trató del tercer atentado en menos de tres meses (otro en Londres, en marzo, y Manchester, en mayo) y que ya deja un saldo total de 34 muertos. Ayer, miles de londinenses se congregaron cerca del Puente de Londres para homenajear a las víctimas.

En ese ambiente, el líder de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn, y la primera ministra, la conservadora Theresa May, se enfrascaron en una polémica por los recortes policiales que ha sufrido el país en los últimos años. Corbyn se mostró favorable a la dimisión de la primera ministra debido a que en su calidad de ministra de Interior -durante el gobierno de David Cameron (2010-2016)- eliminó 18.991 puestos de policía entre septiembre de 2010 y 2016.

Aunque el portavoz del Partido Laborista quiso aclarar las declaraciones y sostuvo que Corbyn había querido decir que los votantes deberían juzgar a May. "Hay unos comicios, todos tienen una elección. Muchas personas están muy enojadas y les hubiera gustado que (May) renunciara cuando aún era ministra del Interior. La elección se va a hacer el jueves", dijo Corbyn.

En respuesta a la ofensiva del líder laborista, la jefa de gobierno subrayó que el presupuesto policial está "protegido" desde 2015 y dijo que los recursos con los que cuentan los servicios de seguridad son adecuados para hacer frente a la amenaza terrorista que afronta Reino Unido. Además señaló que estaba entregando financiamiento para un aumento de los policías armados.

Aunque las críticas no sólo llegaron desde los laboristas, sino que también de quien fuera asesor del ex primer ministro, David Cameron. Steve Hilton señaló que May es responsable de las fallas de seguridad en el puente de Londres, Westminster y Manchester, por lo que debería renunciar y no buscar la reeleción.

Para la editora política de la cadena BBC, Laura Kuenssberg, las críticas contra May no sólo implican cuestionamientos sobre lo que ella va a hacer frente al terrorismo si permanece en el poder, porque también está siendo criticada por el hecho de que los conservadores recortaron dinero a la policía. Corbyn ha insistido en su promesa de que va a revertir los recortes y arremetido contra los tories al señalar que el gobierno no puede "proteger a las personas a bajo costo".

En este contexto las expectativas de May de arrasar en las elecciones del jueves han ido disminuyendo. Porque si el 18 de abril pasado, cuando anunció el llamado a los comicios, gozaba de un 44% de intención de voto seguida muy por debajo por los laboristas con un 23%, ahora la brecha entre ambos partidos se ha acortado a entre tres y 12 puntos, según las distintas encuestas.

Según analistas consultados por el Financial Times no existía claridad del efecto electoral que podría tener el ataque del sábado. Esto porque algunos señalaban que podría reenfocar la atención de las personas respecto del liderazgo de May y su fuerte condena al extremismo islamista, mientras que otros sostenían que no iba a hacer ninguna diferencia.

En ese sentido, la cadena BBC recuerda que para los atentados de Londres en julio 2005, el entonces primer ministro, Tony Blair, lanzó un plan de 12 medidas para hacer frente a la amenaza a la terrorista. El periodista James Landale señaló que todos los días se hacían conferencias de prensa y que algunas de las iniciativas no se concretaron, como la obtención de nuevos poderes para cerrar mezquitas y que otras provocaron duras batallas en el Parlamento, como permitir a la Policía detener a los sospechosos de terrorismo por 90 días sin presentar cargos. "Las medidas antiterroristas tomadas en el calor del momento no son siempre los mejores", añadió.

Landale sostuvo que en Israel, por ejemplo, los ataques terroristas tienden a favorecer a los partidos de la derecha frente a los de izquierda. Aunque la evidencia en otras partes del mundo, parece ser inconsistente.

El ataque en París en abril pasado no habría ayudado a la líder del Frente Nacional, Marine Le Pen. Sin embargo, en España en marzo de 2004, los atentados de Madrid que mataron a 192 personas, a sólo tres días de las elecciones, no ayudó a que el gobernante Partido Popular se mantuviera en el poder.