La reina Isabel II apareció hoy por primera vez en público con los tres futuros reyes de Inglaterra, su hijo Carlos, su nieto Guillermo y su bisnieto Jorge, en el bautizo de este último, de tres meses de edad.

Poco antes de que comenzase la ceremonia en la capilla real del Palacio de St. James, que se celebra en la más estricta intimidad, los cuatro fueron retratados por las cámaras de televisión y fotógrafos, sonrientes en el caso de los adultos mientras el pequeño se mostraba serio.

Acompañado por su esposa Catalina, el príncipe Guillermo llevaba en brazos a su hijo, tercero en la línea de sucesión a la Corona británica y ataviado con una reproducción del faldón de encaje y satén que portó la hija mayor de la reina Victoria, la princesa Real Victoria, cuando fue bautizada en 1841.

"Está preparado. Hasta ahora, todo bien", comentó sobre el niño a su familia el príncipe Guillermo.

Es la primera vez que el niño ha podido ser fotografiado en público desde que salió del hospital en el que nació el pasado 22 de julio en Londres.

Al bautizo, que oficia el arzobispo de Canterbury, asisten solo 22 invitados elegidos por los duques de Cambridge, entre ellos los siete padrinos, todos ellos amigos personales de la joven pareja además de Zara Phillips, prima de Guillermo y nieta también de Isabel II.

La soberana, de 87 años, ha elegido para la ocasión un traje con pamela a juego de color azul mientras su nuera Camilla, esposa de Carlos, iba de blanco y la madre del niño optaba por el color beige, en ambos casos con tocados.

A la ceremonia asisten además el duque de Edimburgo, de 92 años, esposo de la Reina, y el príncipe Enrique, segundo hijo de Carlos de Inglaterra y la fallecida Diana de Gales.