Casi 100 personas de las que viajaban a bordo del buque Sewol, que naufragó hace casi dos semanas en la costa suroccidental de Corea del Sur, permanecen aún desaparecidas, pese a que los buzos lograron hoy recobrar 12 nuevos cuerpos del interior del ferri.

Esto eleva a 205 los fallecidos y deja en 97 los desaparecidos, según datos de la Guardia Costera surcoreana.

Los equipos de rescate tuvieron que lidiar hoy con corrientes fuertes y una marea de subida y se espera que estas condiciones adversas duren por lo menos hasta el próximo viernes.

La mayoría de los cadáveres hallados hoy se encontraban en el lobby de la quinta planta de la embarcación.

Los buzos se van a centrar a partir de ahora en intentar acceder al flanco de estribor -el lado por donde se hundió primero el barco- de los pisos cuarto y quinto, tarea que hasta ahora ha resultado imposible.

De momento, los miembros de los equipos de rescate han logrado acceder a 38 de los 64 compartimentos del barco donde se cree que se encuentran los cuerpos de los desaparecidos restantes, según explicaron fuentes de la Guardia Costera a la agencia Yonhap.

El Sewol se hundió el pasado 16 de abril mientras cubría la ruta entra la ciudad de Incheon, al oeste de Seúl, y la isla meridional de Jeju.

Solo 174 personas, incluido el capitán y gran parte de la tripulación, pudieron ser rescatados de entre los 476 pasajeros del navío, de entre los cuales 325 eran estudiantes de entre 16 y 17 años de un instituto de la ciudad de Asan (30 kilómetros al suroeste de Seúl) que realizaban un viaje escolar.

La fiscalía ha arrestado al capitán del Sewol, de 69 años, y a otra docena de tripulantes bajo la acusación de no socorrer a los pasajeros, al tiempo que los investigadores han comenzado a indagar sobre si los guardacostas y los bomberos respondieron adecuadamente a la llamada de socorro de la embarcación.

Las autoridades surcoreanas investigan también si la operadora del ferri cometió irregularidades relacionadas con los equipos de salvamento del barco, con las modificaciones realizadas al mismo o con la gestión de la carga, posible motivo del hundimiento.

Hoy mismo, en una reunión con su Gabinete, la presidenta de Corea del Sur, Park Geun-hye, pidió perdón por el naufragio y reconoció que el Gobierno no fue capaz de prevenir el desastre y gestionó mal su respuesta inicial.

El naufragio del Sewol ha provocado una oleada de críticas al Gobierno que culminaron con la dimisión el pasado domingo del primer ministro, mientras muchos han señalado a la jefa de Estado por no asumir personalmente la responsabilidad del suceso.

Park Geun-hye también visitó hoy el altar fúnebre que se ha instalado en Ansan en honor de los 260 alumnos y profesores del instituto local que se cuentan entre los muertos y desaparecidos.

Algunos de los familiares expresaron su enfado y su indignación ante la jefa de Estado, que les prometió construir un país "más seguro" para que "estos sacrificios no hayan sido en vano".