Bien podrían ahorrarse el "trámite" de organizar elecciones y de hacer como que no pasa nada. Pero varios gobernantes tildados de dictadores por sus detractores, sienten una suerte de fascinación especial por las urnas, por presentarse como demócratas frente al mundo y vanagloriarse de aquello. El último líder que encarna este perfil es el Presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, quien obtuvo un 98% en las elecciones del jueves pasado.

Kenyatta, en el poder desde 2013 e hijo de Jomo Kenyatta, el padre de la independencia de Kenia, incluso se dio maña para festejar, a pesar de que en los comicios corrió solo, ya que la oposición se restó del proceso por falta de garantías. "Esto fue una parodia de elección", denunció el líder opositor, Raila Odinga.

A pesar de los alegatos de la oposición, el Presidente de Kenia pasó a engrosar el particular club de los gobernantes que han sido reelectos con el 98% de los votos, ni más, ni menos. En agosto, el gobernante de Ruanda, Paul Kagame, en el gobierno desde 2000, ganó con un 98%, a pesar de las acusaciones internacionales por supuestos crímenes de guerra.

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Paul Kagame, Presidente de Ruanda. Gobierna desde 2000.

Paul Kagame, Presidente de Ruanda. Gobierna desde 2000.[/caption]

La tercera postulación de Kagame, que podrá gobernar hasta 2024, fue posible gracias a un referendo que realizó en 2015 y que también ganó con un 98%. Para muchos en Ruanda, Kagame es un héroe, ya que fue él quien dirgió las fuerzas rebeldes tutsi durante el conflicto armado y luego fue una figura clave de la transición tras el genocidio de 1994, que provocó hasta un millón de muertos. Kagame es actualmente el líder africano con más seguidores en Twitter (1,7 millones) y el próximo año asumirá como titular de la Unión Africana (UA).

Otro líder africano que rozó el 98% fue Teodoro Obiang, de Guinea Ecuatorial. En un primer momento, se anunció que Obiang había obtenido un 98% en los comicios de 2016, pero finalmente se impuso con un 95%.

Pero este "apoyo extremo" no se limita sólo a Africa. En este selecto club también caben líderes asiáticos. Gurbanguly Berdymukhamedov, el Presidente de Turkmenistán, consiguió en febrero pasado su segunda reelección, con el 98% de los votos.

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Gurbanguly Berdymukhamedov, Líder de Turkmenistán. Gobierna desde 2006.

Gurbanguly Berdymukhamedov, Líder de Turkmenistán. Gobierna desde 2006.[/caption]

Berdymukhamedov no tiene competencia interna en su país, una ex república soviética donde el Estado controla prácticamente todo. En 2016 declaró una guerra total contra el tabaco, convencido de que el deporte debe ser casi una obligación. Él mismo es un activo deportista al que se ve andando en bicicleta o pescando en su tiempo libre.

En el poder desde 2006, el Presidente de Turkmenistán ha sido acusado por su estilo autoritario y por su ego desmedido: en 2015 mandó a construir una estatua con su figura bañada en oro. Berdymukhamedov es conocido como "El protector" por los seguidores que tiene en su país, de enormes reservas de gas y aliada de la Rusia de Vladimir Putin.

Otro caso es el del Presidente de Kazajistán, Nursultan Nazarbayev, quien gobierna esta ex república soviética desde la caída de la URSS, en 1991. En 2015, el jefe de Estado consiguió su quinta reelección con el 98% de los votos y un 95% de participación electoral. En todas sus elecciones, Nazarbayev se superó a sí mismo, siempre con más del 80% de los sufragios. El líder kazajo sostiene que él no es un dictador y que su país tiene su propio sistema de desarrollo democrático. "Siempre he resaltado cuando decían que tenemos poca democracia que la democracia no es el inicio del camino, sino su final, es nuestro objetivo", ha dicho.

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Nursultan Nazarbayev, líder de Kazajistán. Gobierna desde 1991.

Nursultan Nazarbayev, líder de Kazajistán. Gobierna desde 1991.[/caption]

Ni siquiera Robert Mugabe, que gobierna con mano de hierro a Zimbabwe desde 1980, ha conseguido tal porcentaje.

"La marca del 90% parece ser una línea útil para distinguir entre los gobiernos autoritarios que se preocupan por la percepción internacional de sus elecciones y quieren presentar la apariencia de tener una oposición, y aquellos que solo se preocupan por demostrar su control absoluto a sus propios ciudadanos", escribió en 2012 la revista Foreign Policy.

Pero el "campeón de campeones" de las elecciones no es otro que Saddam Hussein, el ex líder iraquí, quien en 2002 ganó un referendo con el 100% de los votos.