El 5 de julio de 2016 entró en vigencia en el país la llamada Agenda Corta Antidelincuencia que, entre sus puntos polémicos, incluyó el control preventivo de identidad, contemplado en el artículo 12 del Código Procesal Penal. Este procedimiento permite a las policías hacer un control aleatorio a mayores de 18 años, en la vía pública, mediante solicitud de cualquier elemento de identificación (cédula de identidad, licencia de conducir o pasaporte).

Antes de que este artículo entrara en vigencia, en Chile regía el control de identidad investigativo (contemplado en el artículo 85 del Código Procesal Penal), que faculta a las policías para hacer este procedimiento solo a quienes muestren indicios de haber intentado o cometido un ilícito.

De esta forma, se esperaba que con la aplicación de esta nueva herramienta de control preventivo se generara un aumento importante en el número de fiscalizaciones a las personas. Sin embargo, esto no fue así, de acuerdo a cifras entregadas por Carabineros a la Cámara de Diputados mediante un oficio del 6 de noviembre. El documento señala que entre el 1 de julio de 2015 y el 30 de junio de 2016, periodo en que aún no entraba en vigencia la nueva ley, se registraron en total 1.937.395 controles investigativos (ver infografía).

En cambio, entre el 11 de julio de 2016 y 30 de junio de 2017, con la nueva normativa, se realizaron en total 2.198.713. De ellos, 1.772.608 fueron de carácter preventivo y 426.105 investigativos.

La comparación entre ambos periodos da cuenta de que luego de aplicarse el nuevo procedimiento se realizaron solo 261.318 fiscalizaciones más luego de la modificación de la normativa, lo que equivale a un aumento de un 13%.

Análisis

Al respecto, el abogado y académico de la Universidad Diego Portales, Mauricio Duce, dijo que "los propulsores del proyecto (fiscalización preventiva) decían que el control actual (el investigativo) no servía para nada y esto es lo que se desmiente (con las cifras), porque más o menos estamos haciendo la misma cantidad de procedimientos que veníamos haciendo antes, solo que se cambia el tipo de control".

Duce apunta a que la leve alza tiene que ver con que no hay más recursos policiales. "La policía ejercía con los recursos disponibles los procedimientos que podía y ahora más o menos sigue haciendo lo mismo, los recursos son limitados, tú no vas a inventar policías".

Asimismo, criticó el control preventivo de identidad, señalando que es una herramienta "más ineficiente para varios de los objetivos que se dictaron como, por ejemplo, reducir las órdenes de detención".

De acuerdo a las mismas cifras, de 2,1 millones de controles realizados en el último periodo de julio de 2016 a junio de 2017, se registraron 93 mil detenidos, lo que significa un 4,4% del total de fiscalizaciones de identidad.

En tanto, la diputada RN Marcela Sabat dijo que "los agentes policiales tienen hoy dos herramientas, y presumiblemente se inclinaron por hacer uso del control preventivo, ya que no exige indicios de participación criminal. Con esto les decimos a las policías que no se abstengan porque algún juez estimará insuficiente el indicio aludido para practicar el control investigativo".

La parlamentaria agregó que "el control de identidad preventivo es una señal potente a los delincuentes que hoy se esconden tras la mano blanda y muchas veces cómplices de un sector político que en vez de actuar decididamente en combatirla, busca explicaciones en la sociología para evitar asumir su responsabilidad".