Teresa Romero, primera contagiada de ébola fuera de África por contacto con un enfermo, abandonó la sala de aislamiento tras dar negativo en un nuevo test.

Según consigna El País, el equipo médico a cargo de la paciente tomó la decisión luego de recibir los resultados de los exámenes de fluidos que confirmaron que ausencia del virus en su organismo.

Ante la no existencia de riesgo de contagio, se decidió levantar el protocolo de aislamiento. Así las cosas, Romero fue trasladada a una habitación común del quinto piso del hospital Carlos III. Según el medio español, se trata de la misma sala donde permanecieron los pacientes que estuvieron en cuarentena voluntaria, tras tener contacto con ella.

El País consigna que al llegar a la sala, Romero pudo abrazar a su marido, Javier Limón, y a sus compañeros de hospital. En este contexto, la enfermera posó en la fotografía que acompaña esta nota.

Si bien Romero había sido declarada libre del virus el pasado 21 de octubre, el equipo médico a su cargo había decidido mantener el aislamiento como medida preventiva.