"Cada comuna tiene su propia propuesta", dice el senador DC Ignacio Walker, quien busca su reelección, pero ahora en la Región completa de Valparaíso: con el nuevo sistema electoral se acabó la división Costa/Cordillera. La campaña ha sido intensa, dice. En vez de recorrer las 26 comunas de la antigua circunscripción interior, ahora tiene que abarcar 38. "Hoy me pegué hasta dos bailes de cueca", comenta, luego de visitar la ciudad de Quillota y volver a Santiago antes de que comience el fin de semana largo.

Sin embargo, más allá del trajín propio de la campaña, el parlamentario ha estado muy pendiente del actual escenario político, siguiendo de cerca el devenir de su partido, la coalición y el gobierno. "Hay que entender que aquí hay una competencia político-electoral como no la habíamos tenido en los últimos 27 años", aclara, antes de lanzar su análisis.

¿Cómo ve a la DC hoy? Muchos hablan de un quiebre en el partido, luego de las últimas dos juntas nacionales que fueron bastante dramáticas...

Tomamos una gran decisión al proclamar por unanimidad en la junta nacional de marzo a Carolina Goic como candidata presidencial y habernos atrevido a ir hasta la primera vuelta y transformarla como una gran primaria. Y veo en terreno cómo la gente se siente también cada vez más atraída a la campaña, también independientes y del mundo laguista, especialmente en la medida en que en los últimos tres meses ha habido un estancamiento absoluto de la candidatura de Alejandro Guillier, quien es nuestro más próximo competidor.

¿No hay división entonces?

Nunca he visto al Partido Demócrata Cristiano más unido. En la Democracia Cristiana la sangre no llega al río, y supimos sortear, creo, las últimas situaciones. Yo no veo divisiones. Por supuesto que hay matices, pero creo que la gente ya está empezando a valorar que la DC haya tenido el coraje, manteniendo su domicilio en la centroizquierda, de llevar una candidatura presidencial propia.

En la bancada, sin embargo, ha habido más de un "matiz". Aldo Cornejo, su competidor directo en Valparaíso, señaló que "algo ocurre que muchos DC no están apoyando la candidatura presidencial".

Esas cosas no hay que ventilarlas hacia afuera. Tenemos que acostumbrarnos a hacer política puertas adentro, cuando se trata de la forma de procesar las eventuales diferencias que podamos tener. Especialmente en un período electoral en que hay que hacer política puertas afuera, no podemos estar confundiéndonos de plano, porque eso debilita nuestra opción presidencial y la coherencia de la carrera parlamentaria. Hay que entender que a veces se gana perdiendo.

¿A qué se refiere?

Son palabras del padre Felipe Berríos, cuando dimos a conocer la Fundación Patricio Aylwin. Pero mire, Frei perdió el 57 como candidato a la Presidencia de la República y salió fortalecido. Quiero decir con esto que si perdemos con Carolina Goic en noviembre, no va a ser el fin de la Democracia Cristiana.

Así como lo hizo Frei, ¿Goic debería pensar a futuro en una nueva aventura presidencial en 2022?

Carolina Goic hace un año y medio era la séptima vicepresidenta de la Democracia Cristiana. En enero la elegimos con dos tercios de la militancia como presidenta del partido, y en marzo la proclamamos por unanimidad para candidata presidencial. Entonces yo digo, bueno, aquí hay un liderazgo que estamos potenciando, perfilando y proyectando. Pero más que personalizar, aquí hay que potenciar una nueva generación política.

Quizás este escenario ha perjudicado el ánimo en la campaña presidencial. Usted, por ejemplo, ¿va a poner la figura de Goic en sus afiches?

La papelería me imagino que irá llegando del comando presidencial en los próximos días. En mi caso, en los primeros 30 días va a ser "firme contigo, Ignacio Walker senador", pero es porque tengo un diseño de campaña. Sin embargo, le puedo asegurar que al 19 de noviembre en Valparaíso a nadie le va a caber ninguna duda de que mi candidata es Carolina Goic.

Usted hablaba de un estancamiento de Guillier, ¿por qué cree que Goic no ha logrado capitalizar o surgir como alternativa?

Lo de la candidatura de Alejandro Guillier, por quien siento respeto, demuestra que las opciones políticas no pueden ser dictadas sobre la base de las encuestas, contrariamente con lo que ocurre con Carolina Goic. Y bueno, falta tiempo, quedan dos meses. Ella subió de uno por ciento a seis puntos en el último mes y medio. Y creo que podemos llegar perfectamente a los dos dígitos en la primera vuelta si consideramos que en la elección de concejales obtuvimos un 13%. Es una candidatura que va de menos a más.

Y seamos francos, aquí hay un escenario probable que puede significar un triunfo de Sebastián Piñera, aunque nadie tiene la carrera corrida, ni siquiera Piñera. Pero en fin, nosotros habremos marcado nuestros puntos con convicción y mucha fuerza.

¿Qué es lo que está verdaderamente en juego en la elección de noviembre para la DC?

Lo que verdaderamente está en juego aquí, desde el punto de vista de la Democracia Cristiana, es la representación en el Parlamento. El próximo Congreso va a ser decisivo y en esto Carolina Goic es como el símbolo de unidad de la Democracia Cristiana. Pero la batalla se juega también, y de manera muy principal, en la elección parlamentaria y de Consejeros Regionales. Y creo que Carolina Goic entiende muy bien eso.

Acuerdo en segunda vuelta: "Absolutamente no"

A pocos meses de una eventual segunda vuelta, ¿la DC debería comenzar un proceso de negociación para cerrar un acuerdo programático?

Absolutamente no. Primero contemos los votos, después negociamos, porque cualquier escenario de negociación política en torno a la segunda vuelta debilita la opción de Carolina Goic. Ahora, esas 48 horas que siguen al 19 de noviembre van a ser de las más intensas de la última década y media en la política chilena. Porque con los resultados electorales en mano, vamos a poder ver si existen o no puntos de divergencia o convergencia, principalmente respecto de la eventual candidatura de Alejandro Guillier.

Alejandro Guillier dijo que votaría por Carolina Goic en segunda vuelta…

(Interrumpe) Bienvenido.

¿Usted votaría por él?

Es que yo no voy a ponerme en escenarios hipotéticos. Si Alejandro Guillier ya ha anunciado que votaría por Carolina Goic, lo valoro. Y es que la elección presidencial en la Democracia Cristiana no puede ser analizada bajo los parámetros tradicionales de la calculadora en mano, bajo las encuestas, no es esa nuestra apuesta. Nosotros en un escenario de izquierdización de la política, por la competencia entre la Nueva Mayoría y el Frente Amplio, simbolizado entre Alejandro Guillier y Beatriz Sánchez, y también una derecha que se ha derechizado, buscamos ese amplio espacio que existe para la DC.

En otro tema, ¿cómo evalúa la carrera parlamentaria en la circunscripción de Valparaíso por la que compite?

Va a ser tal vez la elección más importante de Chile por el hecho de que no hay elecciones en la Región Metropolitana y el Biobío. Por lo tanto, la Región de Valparaíso es la más grande del país y ya vemos que ahí está concentrada la atención. Y en lo personal estoy tranquilo, tomamos la opción correcta y lo único que pido a mis camaradas es que lo que tengamos que decirnos entre nosotros sea puertas adentro. Al menos, de aquí hasta el 19 de noviembre. Después habrá tiempo de procesar los conflictos.

¿Cree que la crisis que enfrenta actualmente el PS y el PC, podría beneficiar su opción al Senado? Los comunistas tienen en jaque un apoyo a Isabel Allende...

La última imagen que quisiera proyectar es que a río revuelto, ganancia de pescadores. Tengo un gran respeto por Isabel Allende y ellos sabrán resolver este impasse, que es público. Pero para nosotros, mayor razón para valorar nuestra lista parlamentaria propia y que no estemos dependiendo de otras fuerzas políticas.

Desmunicipalización y bancada DC: "¡Quién se puede extrañar que se sientan incómodos!"

El miércoles a pocas horas de la votación del proyecto de Nueva Educación Pública, conocida como desmunicipalización, la bancada DC anunció que no respaldaría la iniciativa, acusando al gobierno de querer dar un "tratamiento express" al proyecto.

Usted es miembro de la comisión de Educación del Senado, ¿qué le parece la reacción de los diputados de su partido?

Yo entiendo a los diputados de la Democracia Cristiana, porque yo he sido de los que más he insistido desde el primer día de este gobierno en la necesidad de no hacer las cosas con apuro, de tomarnos tiempo, de hacer un buen trabajo legislativo. Después de dos años de tramitación sobre la nueva ley de Educación Pública, se les da tres horas en tercer trámite legislativo a los diputados para discutir, y bueno, ¡quién se puede extrañar que se sientan incómodos!

He dicho que aquí como muchos otros proyectos ha habido improvisación, desprolijidad, apuro y eso no es bueno, porque después andamos con leyes misceláneas tratando de arreglar las cosas que quedan mal. Pero también digo que ellos votaron a favor del proyecto, y espero que en la comisión mixta podamos llegar la próxima semana a un buen acuerdo.

Muchos de ellos criticaron el acuerdo tomado con la oposición que ampliaba la gradualidad del proceso. Además, acusaron de un "retroceso" en los derechos laborales.

Quiero asegurar que en el proyecto de ley todo derecho adquirido surgido al amparo de una negociación colectiva, se va a respetar. Y en el tema del traspaso, es que habría eventualmente en ocho años, estamos hablando al 2026, algunos cientos o miles de funcionarios que no quedarían necesariamente contratados, eso yo que sé que es un tema que el Ministerio lo va a ver caso a caso.