Desde su sede en Francia, Interpol emitió una alerta a las policías del mundo, en 188 países miembros, sobre las medidas internacionales (ONU y CPI) adoptadas contra el líder libio, Muammar Gaddafi, y otras 15 personas, entre miembros de su familia y cercanos.

Este aviso denominado "alerta naranja" es una advertencia de seguridad internacional. Las 16 personas son nombradas como sospechosas de haber planeado ataques militares contra la población civil, entre ellos operativos aéreos. Interpol especificó que ha incluido datos sobre los sospechosos en su base de datos.

El objetivo es coordinar las acciones de los países miembros de la Interpol para que ninguno de los incluidos en la lista pueda atravesar sus fronteras, y garantizar que permanezcan congelados sus bienes fuera de Libia.

"Como prioridad principal, debemos trabajar para proteger a la población civil de Libia y de cualquier país al que estos individuos libios puedan intentar viajar o mover sus bienes", declaró el secretario general de la Interpol, Robert K. Noble.

Las bases de datos de la Interpol, adonde envían información los cuerpos de seguridad de los países miembros, servirá para la investigación de la CPI, subrayó Noble en un comunicado.