Una disputa entre funcionarios de Maine en Estados Unidos y una enfermera que trató a pacientes con ébola en África recrudeció el viernes cuando un juez emitió una orden temporal que obliga a la mujer a cumplir con una cuarentena, un día después de desafiar a las autoridades al salir de su casa en bicicleta.

La orden del juez Charles LaVerdiere, presidente de la corte distrital del estado de Maine, instruye a la enfermera Kaci Hickox a  cumplir un "monitoreo activo directo" y a "no estar presente en lugares públicos", como centros de compras, cines o sitios de trabajo, excepto para recibir atención médica si fuera necesario.

La orden temporal le permite participar en lo que el magistrado describió como "actividades públicas no concurridas" como caminar o correr en el parque, pero la obliga a mantenerse a una distancia de 1 metro de otras personas.

La disputa por la cuarentena entre Hickox y el estado de Maine se ha convertido en un punto central de los esfuerzos de varios estados estadounidenses por aplicar medidas severas para protegerse del ébola y un Gobierno federal preocupado por no desalentar a potenciales voluntarios médicos de viajar a África Occidental para combatir la epidemia.