Esta medianoche vence el plazo legal para las inscripciones de las candidaturas que competirán en las elecciones presidenciales, parlamentarias y de cores de noviembre. Un hito considerado por los partidos políticos como el verdadero inicio de las distintas campañas electorales.

Fueron meses de negociaciones, algunas de las cuales tensionaron al máximo a sus respectivas coaliciones. La Nueva Mayoría experimentó por primera vez su división de cara no solo a la presidencial, sino que también a la parlamentaria, marginándose a la DC de la nómina consensuada por el PS-PPD-PR-PC y aumentando los grados de incertidumbre respecto al que será su desempeño en los comicios para definir el próximo Congreso, en un escenario en que sus cartas a La Moneda, Alejandro Guillier y Carolina Goic, aparecen lejos del favoritismo exhibido por Sebastián Piñera.La plantilla parlamentaria de la oposición no estuvo exenta de dificultades. La ampliación de la coalición con el ingreso del PRI y Evópoli, y la pretensión de este último partido de competir en igualdad de condiciones que los socios originales de la UDI y RN por los escaños en la Cámara, conflictuó al bloque al punto que su propio abanderado presidencial se vio obligado a intervenir en una decena de distritos. Y en el emergente Frente Amplio, las negociaciones encontraron su principal escollo a días del cierre de las inscripciones, tras el afán de Alberto Mayol de postular a la Cámara por el distrito 10 de Santiago, el mismo en que busca su reelección el actual diputado de Revolución Democrática, Giorgio Jackson.

Una vez superado los principales nudos de la negociación, y pese a los heridos en el camino y algunas situaciones pendientes como Chillán en la oposición, cada coalición llega al Servel con sus respectivas apuestas. En Chile Vamos, buscando mayorías en el Congreso que puedan acompañar a Piñera en un eventual regreso a La Moneda; en la Nueva Mayoría no debilitar su ascendencia en el Parlamento y evitar derrotas importantes que puedan poner en riesgo apoyos recíprocos de cara a una posible segunda vuelta presidencial y para el Frente Amplio, consolidar su presencia en la Cámara, aumentando desde sus actuales tres legisladores a una bancada de, al menos, 15 diputados frenteamplistas.

Chile Vamos

Doble apuesta: La Moneda y mayoría en el Congreso

Tras semanas de difíciles negociaciones, en las que se viera forzado a mediar el propio abanderado de la coalición, Sebastián Piñera, para destrabar cerca de una decena de distritos en pugna, Chile Vamos tiene programado concurrir hoy, a las 11 horas, a las oficinas del Servel, en calle Esmeralda, para inscribir su nómina de candidatos al Congreso.

Pese a que hasta anoche aún quedaba por definir los cupos para Chillán -distrito que iba a resolverse mediante encuestas-, en el sector se felicitaban por lograr una fórmula que les asegurara competir en una lista única. Hasta anoche, la distribución de cupos para la Cámara, sin considerar el distrito 19, eran 75 la UDI; 74 para RN; 24 para Evópoli y 10 para el PRI. En el Senado, en tanto, el gremialismo competiría con 12 candidatos; Renovación con 15 y Evópoli con dos.

Dentro del elenco de nuevos nombres que representarán a Chile Vamos en la parlamentaria de noviembre figuran, en representación de Evópoli, su presidente, Francisco Undurraga, en el distrito de Las Condes; los ex ministros Loreto Seguel (La Cisterna) y Luciano Cruz-Coke (Santiago), además de Sebastián Keitel (Conchalí) y el ex abanderado presidencial Felipe Kast como candidato al Senado por La Araucanía.Entre las cartas de Renovación Nacional destacan Mario Desbordes (Maipú-Estación Central) y Erika Olivera (Conchalí) en la Cámara, y el diputado Germán Becker (La Araucanía) y la ex intendenta Pilar Cuevas (Aysén) como postulantes al Senado.En la UDI, en tanto, figuran su secretario general, Pablo Terrazas (Las Condes), y Loreto Letelier (El Bosque).

La gran apuesta de la actual oposición es lograr mayorías en ambas cámaras del Congreso para facilitar la gestión gubernamental en el caso de que Piñera pueda retornar a La Moneda, destacando que el ex jefe de Estado se mantiene como favorito en distintos sondeos de opinión.Así, el bloque opositor llegará al Servel con un grado de optimismo, pese a las resistencias a modificar el antiguo sistema electoral. "(La Nueva Mayoría) se equivocó en sus cálculos electorales, por que los vientos cambiaron de dirección y eso nos está generando una expectativa parlamentaria auspiciosa para nuestra coalición", dijo el sábado el jefe político de la campaña de Sebastián Piñera, Andrés Chadwick.

Nueva Mayoría

Competencia en dos listas y con Insulza fuera de carrera

"Fuerza de Mayoría". Bajo ese nombre se inscribirá hoy ante el Servel el pacto parlamentario de la mayoría de los partidos que se encuentran apoyando la opción presidencial de Alejandro Guillier: PR, PPD, PS y PC De forma inédita, y tras meses de intentos fallidos, que incluyeron gestiones de alto nivel del presidente del Senado, Andrés Zaldívar (DC), la polarización derivada de la elección presidencial -con Carolina Goic compitiendo en la primera vuelta frente al senador por Antofagasta- gatilló un escenario inédito de dos listas parlamentarias en el bloque.

A diferencia de Chile Vamos, que logró consensuar una lista única, potenciando el liderazgo de Sebastián Piñera como árbitro dirimente en los distritos donde no se alcanzó consenso, los públicos llamados de Guillier y Goic a los partidos para competir en unidad, a los que se sumó en su minuto la propia Moneda, no encontraron terreno fértil en la Nueva Mayoría. En un escenario de competencia interna, el denominado bloque progresista recién este fin de semana comenzó, y tras llamados del propio Guillier, a acelerar las tratativas, a destrabar los principales nudos de conflicto que estaban concentrados en algunos distritos de la Región Metropolitana, como Maipú-Estación Central y Santiago-Providencia-Ñuñoa. En el PS, en tanto, su comisión política tomó nota ayer del rechazo de José Miguel Insulza a postular al Senado por Arica, despejándose una de las interrogantes que se mantenían abiertas. Para la DC no ha sido menos complejo.

La última junta aprobó un pacto instrumental con la IC y el MAS, con quienes tienen diferencias políticas, sembrando descontento en el partido. Ad portas de la inscripción, la cuenta regresiva que inician los partidos de la Nueva Mayoría para ir a las urnas en noviembre alberga -reconocen en los partidos- una cuota de incertidumbre para el oficialismo. A la postulación en dos listas se suman otras incógnitas para el bloque, entre ellas, sobre cuánto los afectará la competencia del Frente Amplio -que se instaló como un tercer polo fuerte de competencia- y el desempeño que puedan tener con el debut del sistema proporcional que dejó atrás el binominal.Aunque existe convencimiento en la planilla, no son pocos en el oficialismo los que reconocen que el bloque arriesga perder la presidencial y, de paso, la mayoría parlamentaria.

Frente Amplio

En busca de la consolidación de su bancada en la Cámara

Si hay algo que saben los militantes de los distintos partidos del Frente Amplio es que en los comicios de noviembre se juegan más que la elección presidencial. La consolidación real del conglomerado, asumen, pasa por su desempeño en las parlamentarias y en la capacidad que tenga el bloque de conformar una bancada potente en la Cámara de Diputados para el próximo periodo. Por esa razón, además de la campaña de Beatriz Sánchez, cada fuerza está enfocada en sus cartas al Congreso.

Para armar la lista parlamentaria, la mesa electoral del bloque se basó en distintos estudios realizados tanto por partidos del conglomerado como por organismos externos, donde concluyeron que existen altas probabilidades de que el Frente Amplio pueda obtener, al menos, 15 diputados. Además, dirigentes que formaron parte del proceso de la creación de lista explican que gracias al nuevo sistema electoral las posibilidades de representación en el Congreso subieron. Por eso, la apuesta del bloque aspira a arrebatar los nuevos cupos que se abren en el Parlamento, más que a disputar los escaños actuales de la Nueva Mayoría.

En esa lógica, se creó un documento que calcula cuáles serán los distritos con posibilidades de electividad y quiénes serían las prioridades parlamentarias de dichas zonas.Según el texto, las comunas donde el bloque tiene altas posibilidades son Arica (donde repostula el actual diputado Vlado Mirosevic), Antofagasta, Copiapó, Valparaíso, Concepción y Punta Arenas, donde el diputado Gabriel Boric busca la reelección.En tanto, en la Región Metropolitana, según los cálculos del bloque, podrían elegir un diputado en cada distrito. A eso se suma la posibilidad de alcanzar dos escaños en el polémico distrito 10, donde se confirmó la candidatura del ex abanderado Alberto Mayol, junto con Giorgio Jackson y el presidente de Izquierda Autónoma, Francisco Figueroa. Otro de los puntos que destacan es que en cada comuna se levantaron dirigentes locales, argumentando que no creen en el "turismo electoral".

Estos cálculos se vieron reforzados luego de las primarias, donde, por ejemplo, el presidente del Partido Ecologista Verde, Félix González, obtuvo 20.454 votos en el distrito 20, y el total de la lista de su partido cerró con 46.701 preferencias. Por su parte, la lista de parlamentarios de Revolución Democrática e independientes en el distrito 9, correspondiente a la comuna de Recoleta, obtuvo un total de 50.925 votos, donde solo Maite Orsini sacó más de 19 mil, consolidando la opción de un escaño en noviembre.