El Sudamericano sub 20 no sólo es la instancia para clasificar al Mundial de la categoría que, durante julio, se disputará en Corea del Sur. El torneo que se celebrará en Ecuador entre mediados de enero y la primera mitad de febrero también asoma como la plataforma para el lucimiento de la generación de recambio en el fútbol continental. Aquella que, en el corto plazo, deberá asumir el relevo de la brillante camada que integran Lionel Messi, Neymar, Luis Suárez y los chilenos Alexis Sánchez y Arturo Vidal, entre otros.

Hay nombres para elegir. El uruguayo Rodrigo Betancur lidera una nómina en la que sobran talento y condiciones. El líder de la escuadra charrúa llegó a Boca Junioros a los 12 años y, temporada tras temporada, fue escalando hasta debutar, en 2015, en el primer equipo, en el que disputó 55 partidos. Ya fue vendido a Juventus por US$ 10 millones.

Los uruguayos también ofrecen a otro atacante: Nicolás Schiappacasse. Se formó en River Plate de su país y ya jugó la Copa Libertadores. Actualmente, pertenece al Atlético Madrid, aunque aún no ha debutado por los Colchoneros. Eso sí, está bajo la permanente observación del cuerpo técnico de Diego Simeone.

Brasil también pone cartas sobre la mesa. El volante Thiago Maia, perteneciente al Santos, llega con el aliciente de haber aportado para el primer oro olímpico de la Verdeamarilla, el año pasado en Río de Jaineiro. Es figura en su club y ya comienza a tentar a gigantes del fútbol europeo, como Manchester United y PSG. En la misma línea está su compañero Felipe Vizeu, quien registra ocho goles con la camiseta del Flamengo y ya le marcó a Chile en un amistoso en Talca.

Argentina también muestra lo suyo. Los veedores internacionales, quienes abundan en este tipo de certámenes, pondrán especial atención en el atacante Lautaro Martínez, quien pertenece a Racing y saltó a la fama en un clásico veraniego, cuando le marcó a Indepediente. Real Madrid ya preguntó por su valor, aunque no ha insistido. Para abastecerlo está el volante Santiago Ascacibar, talentoso creativo que brilla en Estudiantes de La Plata. Llega con la experiencia de 36 partidos jugados por los Pincharratas. Fue parte de la delegación transandina en Río 2016 y uno de los pocos que se salvó de las críticas por el bochorno.

Colombia tiene elementos para desequilibrar en la ofensiva. Incluso desde la generación de juego, donde el control estará en los pies de Juan Pablo Ramírez, quien ya se ganó un lugar en la plantilla del poderoso Atlético Nacional de Medellín, con el que ganó la Copa Libertadores. En la delantera, los cafeteros ofrecen pura dinamita: Juan Carlos Hernández fue el goleador y mejor jugador de la última temporada, con la camiseta del Deportivo Pereira. Lo adquirió el Granada, que lo cedió al América de Cali como su última estación previa al salto a Europa. Su compañero será Damir Ceter, flamante incorporación del Independiente Santa Fe, al que llega avalado por las 14 conquistas que logró en los 25 duelos que jugó por Deportivo Quindío, de la segunda división de ese país.

Venezuela también pondrá lo suyo. Con cercanía directa con el fútbol chileno. La Vinotinto lucirá en el mediocampo el talento de Yeferson Soteldo, recientemente adquirido por Huachipato con la idea de replicar la exitosa experiencia que tuvieron en la usina con el fichaje de Rómulo Otero. Los acereros apostaron fuerte por su nueva figura: le pagaron US$ 1,5 millones al Zamora, último campeón del país caribeño. En Talcahuano están seguros de que podrán redituar en un futuro no muy lejano.

De la mano de Jeisson

Chile, conducido desde la banca por Héctor Robles, también tiene qué mostrar. El contingente, favorecido en parte por la norma que obliga a la inclusión de un jugador Sub 20 en los torneos locales, llega con una estimable experiencia en Primera División, un factor clave en este tipo de eventos.

La Rojita es liderada por el delantero Jeisson Vargas. El atacante fue una de las figuras del primer título de Universidad Católica en la reciente temporada. Lo adquirió el Bologna, que pagó US$ 3,1 millones por el 60 por ciento de su pase. El club italiano lo cedió a Estudiantes de La Plata, donde el oriundo de Recoleta comienza a sumar minutos: jugó 10 partidos, aunque aún no marca goles. De igual forma, para Robles es una pieza clave.

Un ex compañero suyo en San Carlos de Apoquindo, y bicampeón con el equipo de Mario Salas, debe transformarse en referencia en el mediocampo: Jaime Carreño. El volante reúne buena técnica y dinámica. Un escalón más atrás, aunque igualmente con participación en sus respectivos primeros equipos figuran el palestinista Francisco Sierralta, el wanderino Adrián Cuadra y el albo Gabriel Suazo.