"El penal está con tristeza", con estas palabras, René López, abogado del ex director de la Dirección de Inteligencia Nacional (Dina), Manuel Contreras, graficó el ambiente en Punta Peuco tras concretarse el traslado de los nueve reclusos del Penal Cordillera, que fue ordenado por el Presidente Sebastián Piñera. Sin embargo, las relaciones entre los internos podrían volverse tensas debido a las antiguas diferencias que se mantienen entre ellos.

Pese a que el ex director de la Dina, Manuel Contreras, y el brigadier en retiro, Pedro Espinoza, cumplían condena por diversos crímenes contra los derechos humanos en el Penal Cordillera, las desaveniencias entre ellos se arrastran desde la década de los 90, cuando ambos fueron condenados por el crimen de Orlando Letelier y debieron verse las caras en el entonces recién inaugurado Penal Punta Peuco. Espinoza siempre consideró a Contreras como un "traidor".

Tras el traslado, las diferencias podrían haberse profundizado, dada la cercanía que mantenía Espinoza con el ex jefe de la Central Nacional de Inteligencia (CNI) Odlanier Mena, con quien compartía la cabaña número 4 en Cordillera, y que se suicidó la madrugada del sábado, evitando así ser llevado a Punta Peuco. Mena y Contreras tampoco tenían una buena relación, el ex CNI incluso acusaba al ex jefe de la Dina de intentar envenenarlo.

Pero Contreras no es el único que tiene mala relación con Pedro Espinoza. También es el caso del ex jefe de la brigada Lautaro de la Dina, Juan Morales Salgado, quien considera a Espinoza un "traidor" luego que éste último en 2007 entregara al juez Alejandro Solís un documento firmado por Morales en 1974 en el que se entregaban antecedentes sobre las actividades del general Carlos Prats en Buenos Aires, quien fue asesinado en esa ciudad junto a su esposa, crimen por el que fue procesado.

Por otra parte, en Punta Peuco también se reencontrarán el ex jefe operativo de la CNI, Alvaro Corbalán con su ex jefe, el general en retiro Hugo Salas Wenzel, quienes tienen una tensa relación luego de las acusaciones cruzadas de responsabilidad en la desaparición de frentistas en la Operación Albania. Mientras en 2004 Salas señaló que Corbalán actuó sin su consentimiento al ordenar la muerte de los frentistas, en 2006 el ex jefe operativo de la CNI insistió que quien dio la orden fue Salas.

Finalmente, otra relación tensa es la de los ex jefes de la Dina, Marcelo Moren Brito con Maximiliano Ferrer Lima, quienes se pelearon en 2007 cuando éste último cumplía condena en el Penal Cordillera, oportunidad en la que Ferrer encaró a Moren por haber "ahorcado a su propio sobrino con un alambre", según consignó en esa oportunidad el diario La Nación. El altercado, en el que también se vio involucrada la esposa de Moren Brito, fue registrado en un informe de Gendarmería.